El control de esfínteres y la vuelta al cole

Qué hacer si aún lleva pañales

Tu hijo llega al cole de mayores sin haber conseguido el control de esfínteres. ¿Afectará esto a su adaptación? ¿Cuándo lo superará?

 
pañal

Durante el primer curso de Educación Infantil, algunos niños, especialmente los más pequeños de la clase, tienen problemas para controlar el pipí, y algún día que otro se les escapa. Para solucionarlo, necesita tu apoyo y el de su educadora.

Ante un escape...

Te surgirán dudas sobre la política del colegio en tales casos. Habla del tema con la profesora para que te lo aclare. Hay colegios que se encargar de cambiar al niño. Pero otros, normalmente los de carácter público, llaman a los padres para que se ocupen del niño. De la misma manera, en algunos centros te pedirán que, a principio de curso, lleves una muda que dejarás allí para utilizarla en este tipo de “accidentes”, mientras que otros, tienen reservado en la misma clase un conjunto para uso de cualquier niño. Sea lo que sea, lo deseable es que exista una estrecha colaboración por parte de la educadora para ayudar al pequeño en este tipo de situaciones “comprometidas”. Incluso, debería convertirse en vuestro apoyo y ofreceros pautas para sobrellevar las inseguridades o angustias que se puedan derivar de este problema.

Comprensión y ayuda

En poco tiempo el niño habrá solucionado su pequeño problema. La mayoría de las veces, es cuestión de maduración. En los primeros años de vida, los períodos de tiempo no se dividen en años sino en meses. Un trimestre significa mucho para un niño, tanto como la posibilidad de estar o no preparado para poder adquirir un aprendizaje determinado. Así que tendrás que seguir insistiendo en su control de esfínteres y mostrarle todo tu apoyo.

  • Si le has quitado el pañal, no se lo pongas a ratos en casa.
  • No le regañes, ni le hagas sentir culpable por las incomodidades que puedan acarrear sus escapes.
  • Evita las obsesiones. Eso supondrá estrés y si está nervioso es más probable que se haga pis encima.
  • Ten paciencia. Todos los niños aprenden antes o después a controlar esfínteres.
  • No hagas comparaciones. Él es el primero que quiere conseguirlo, pero no puede, y compararle, sólo le desmotivará.

Sufre una regresión

Su adaptación a la escuela no está siendo fácil. Llora a la hora de entrar, no termina de integrarse en el grupo… y todo ello le produce una tremenda angustia. Y para venir a agravar esta situación, además, empieza a hacerse pis de nuevo. Es lo que se conoce como regresión, un retroceso en un aprendizaje concreto. Y tiene su explicación: como está nervioso, su atención no está puesta en acordarse de hacer pipí y pierde el control, ya que para él todavía el proceso no se encuentra totalmente consolidado. Pero no centres tu preocupación en los escapes. Con ellos, él te está queriendo decir algo más importante: que no se encuentra bien en el cole. Habla con su educadora para que entre ambas encontréis el camino para facilitarle esta adaptación. Verás como solucionada ésta, los escapes ceden de inmediato.

Asesoramiento: Mónica Dosil, psicóloga del ISEP Clínic, del grupo ISEP (Instituto Superior de Estudios Psicológicos).

 

Raquel Burgos