Juegos de equilibrio y concentración para niños de 2 a 3 años

Mejora sus habilidades

A los niños les encantan los retos, y eso desde muy pequeños. Estos juegos obligan a prestar atención y ejercitan el equilibrio y la coordinación. Son divertidos, se organizan en un tris y no necesitarás nada que no tengas ya en casa. 

 
Juegos de equilibrio y concentración

Caminar con un objeto pequeño encima de la cabeza

Hacer un recorrido con un objeto sobre la cabeza es todo un reto para niños de corta edad. Requiere caminar con mucha precaución y no salirse del camino.

Necesitas:

  • Un objeto pequeño, ligero y que no se rompa al caer.
  •  Definir el recorrido que el niño tiene que memorizar.
  • Para el verano, lo puedes hacer con una copa de plástico y agua.

Define una salida y una meta. Si el objeto se cae, el niño lo vuelve a colocar y sigue caminando.

Cuando controle este nivel de dificultad, se puede intentar con otros objetos y añadir complejidad al recorrido como pasar por un lugar donde haya que agacharse un poco o subir encima de un escabel. El tiempo es otra variable que se puede incluir al juego.

Andar sobre una cuerda

Caminar sobre una cuerda obliga a no salirse de la raya y mantener el equilibrio. Toda una dificultad cuando se tienen tan pocos años.

Necesitarás:

  • Una cuerda lo suficientemente grande para marcar un recorrido.
  • Un espacio grande y libre de objetos.

Aparta los muebles del salón y coloca la cuerda en el suelo formando un gran círculo. El juego consiste en caminar descalzo sobre la cuerda, paso a paso y sin salirse de ella. Cuando lo consiga, buscarrecorridos más complicados, formando más curvas. Luego, se le puede invitar a caminar sobre ella hacia atrás o con los ojos cerrados.

Caminar a ciegas

Este juego encanta a todos los niños pequeños. Le confronta a un handicap que conoce y le permite evaluar la importancia de otros sentidos aparte de la vista. Requiere coordinación, equilibrio y confianza en la persona que le sirve de guía.

Necesitarás:

  • Un pañuelo.
  • El juego se puede hacer tanto dentro como fuera de casa.

Tapa los ojos del niño con el pañuelo e indícale que se deje llevar de tu mano. Caminad a paso lento, atentos a los demás sentidos. Llévale a fijarse en los olores, lo que siente a través de su piel, el sonido de sus pasos… Quítale el pañuelo e invítale a relatar su experiencia. Luego, los papeles se intercambian y él hace de guía y protege al adulto en su recorrido.

Caminar con un vaso de agua

Para un niño pequeño, atender a dos cosas a la vez no es nada sencillo. Necesita mucha concentración y coordinación para llegar a la meta victorioso. Además, jugar con agua siempre es divertido.

Necesitarás:

  • Vasitos de plástico
  • Dos envases de plástico
  • Agua.

Fija un recorrido al aire libre. En la salida, coloca un  recipiente de plástico lleno de agua y en la llegada uno vacío. El niño sale caminando con su vaso lleno hasta los topes, lo vacía en la meta y va a por más agua. Luego, se comprueba cuánta agua se ha perdido en el camino. Se pueden ir añadiendo dificultades en el recorrido o limitarlo en el tiempo. Este juego es más divertido si se hace en compañía de otros niños pero también resulta interesante a solas.