De 2 a 3 años: 5 Juegos para que el niño gane en autonomía

Del método Montessori

A través de pequeñas tareas como las que te proponemos, el niño de 2 a 3 años va ganando en habilidad, seguridad, confianza y refuerza su autonomía. Son sencillas de organizar desde casa. El niño las vivirá como juegos estimulantes y divertidos.

 
5 juegos Montessori para la autonomía

El objetivo de la pedagogía Montessori es formar a un niño sociable, solidario, autónomo, motivado y feliz. El método otorga mucha importancia a la etapa preescolar y muy concretamente a los 2 a 3 años. Las actividades que siguen están pensadas para que el niño aprenda a cuidar de si mismo. Le harán sentirse competente y seguro de sí mismo, desarrollarán sus sentidos y le prepararán para aprendizajes más complejos como la lecto-escritura.

Estos juegos se inspiran en las tareas que el niño necesita realizar en su vida diaria. Enséñale los gestos en secuencias claras y a su ritmo –o sea lentamente-. Es más importante que se fije en tus manos que en tus explicaciones que serán escuetas pero claras. Nombra las cosas por su nombre y con precisión.

En un entorno Montessori, los muebles y materiales están diseñados para el tamaño del niño preescolar y fabricados en una madera claro y ligera. Están pensados para responder a sus necesidades profundas. Inspírate en ellos para conformar el de casa.

1. Transportar agua con una esponja

Material: una bandeja, dos tazas de plástico, una esponja, un cubo con asa, una toalla pequeña, agua.

Objetivo: repetir una secuencia de gestos, concentrarse en una tarea, adquirir precisión en el manejo de las manos, ganar confianza en uno mismo.

Como proceder:

-       El niño coloca las 2 tazas con la esponja en una bandeja y la lleva a la mesa. A continuación, coge el cubo con agua y lo sitúa a la derecha de su silla.

-       Llena una de las dos tazas con agua y colócala en la bandeja, a la izquierda de la otra.

-       Siéntate a su lado y dile que extienda la toalla a su derecha.

-       Enseña al pequeño con gestos secuenciados y lentos cómo hundir la esponja en la taza para que se llene de agua. Se levanta con las dos manos y se espera que deje de gotear para transportarla encima de la segunda taza. Entonces, se aprieta suavemente entre las dos manos para que el agua que está en su interior caiga en la taza, sin salpicar.

-       Deja que el niño repita tus mismos movimientos hasta que la taza quede vacía, evitando verter agua fuera de las tazas.

-       Una vez la finalizada la operación, el niño se seca las manos y observa las dos tazas.

-       Se repite el trasvaso de agua pero de derecha a izquierda. Terminada la tarea, invita al niño a vaciar la taza en el cubo, secarlas y colocar la bandeja en su sitio.

-       Repite el juego siempre que el niño lo desee.

2. Verter con una jarra

Material: una bandeja pequeña, dos jarras idénticas, una de ellas con arroz. Más adelante, se repetirá este juego con sémola y luego con agua.

Objetivo: verter algo de un recipiente a otro requiere coordinación y precisión en los gestos además de la concentración necesaria para llegar hasta el final de la tarea.

Cómo proceder:

-       Coloca las dos jarras en una bandeja. Una de ellas está llena de arroz.

-       Siéntate al lado del niño y vierte el arroz en la otra jarra explicando con palabras cada uno de tus gestos: levanto la jarra, la llevo hasta la boca de la segunda jarra, levanto el codo para que caiga despacio el arroz...

-       Deposita la jarra y usa la mano izquierda para hacer el mismo ejercicio.

-       Ahora , deja que el niño repita tus gestos, primero con una mano y luego con la otra.

-       Si algunos granos de arroz caen en la bandeja, quita las jarras, recupera los granos y colócalos en la jarra correspondiente nuevamente situada en la bandeja.

-        Repetir este juego siempre que al niño le apetezca. Cuando tenga la destreza para verter arroz, se puede pasar a la sémola y luego al agua. El objetivo es que el niño lo haga sin salpicar. Entonces, podrá empezar a llenar su vaso con una botellita en la mesa.

3. Doblar tejido

Material: una caja con 4 pañuelos de tela de unos 15 cm de lado sin doblar. Tienen que tener líneas bordadas con hilo de color rojo o dibujadas para marcar por dónde se tienen que doblar. Los pañuelos están colocados con el A por encima y el D en el fondo de la caja.

- Pañuelo A: una línea va desde el centro de un lateral hasta el opuesto.

- Pañuelo B: dos líneas en el centro de cada lateral se cruzan en el centro del pañuelo.

- Pañuelo C: una línea va en diagonal desde una punta a la opuesta.

- Pañuelo D: dos líneas en diagonal se cruzan en el centro del pañuelo.

Objetivo: Este juego trabaja la concentración del niño y su habilidad motora. También le prepara para identificar formas y conocimientos básicos de geometría.

Cómo proceder:

-        Comenzar por el pañuelo A que se coge de la caja y extiende delante del niño. Se lleva la punta del pañuelo hasta la punta opuesta y se repite el movimiento con la otra punta. El niño tiene que darse cuenta que el pañuelo está doblado por la línea roja y que forma otra figura, en este caso un rectángulo.

-        Se desdobla y el niño repite nuestro gesto. Una vez que sepa hacer coincidir la raya con la doblez, se pasa al siguiente.

-        Se procede de la misma manera para cada uno de los pañuelos llevando cada esquina en su lugar con gesto lentos y precisos. Para el pañuelo D, se gira la tela doblada para que la base del triángulo esté en la parte inferior y se lleva la punta opuesta hasta su lugar.

-        Se guardan los pañuelos en la caja.

-        Repetir el juego siempre que el niño muestre interés por la actividad.

4. Recortar papel

Material: se necesitan un recipiente, unas tijeras de puntas redondeadas y tiras de papel de los siguientes tamaños:

  • tira A de 1,5 x 15 cm con una línea roja en el centro y a lo ancho.
  • tira B de 2,5 x 15 cm con una línea roja en el centro y a lo ancho.
  • tira C de 4 x 15 cm con una línea roja a lo largo.
  • tira D de 3 x 15 cm con una línea curva a lo largo.
  • una hoja cuadrada con formas geométricas.

Objetivo: el niño aprende a usar tijeras de forma controlada, siguiendo una línea. Es un buen ejercicio para la lecto-escritura.

Cómo proceder:

-        Coger la tira A y enseñar al niño a cortar por la línea roja dejando caer el papel en el recipiente. La tira se corta con un solo tijeretazo. Aun así es un gesto difícil para un niño pequeño. Cuando supere este nivel, se pasa al siguiente. La tira B necesita dos tejeretazos y la tira C algunos más. Si el niño se cansa, se le anima a recoger el material y guardarlo para proseguir en otro momento.

5. Abrochar botones

Material: un marco de madera con 2 trozos de tela y varios botones con sus ojales. Si no dispones de este material, coge una chaqueta de punto con botones grandes y fáciles de meter en sus ojales.

Objetivo: desarrollar la motricidad fina del niño y enseñarle a vestirse.

Cómo proceder:

-       Enseña al niño a desabrochar los botones, despacio, describiéndole los gestos un botón tras otro. Vuelve a abrocharlos y coloca la prenda delante del niño

-       Invítale a desabrochar cada botón y luego a abrocharlos. Si le notas cansado, indícale que vais a guardar la prenda para otro día.

-       Procura repetir este juego hasta que el niño sepa abrochar sus propios botones.

 

Victoria Gómez