10 trucos para ir de compras con un niño de 2 años sin perder los nervios

Todos contentos

¿Ir de compras con tu hijo es una prueba de paciencia y determinación? Prueba con los trucos que te proponemos y pon punto final a la lucha.

 
10 trucos para ir de compras con un niño de 2 años

Si antes de encaminarte hacia tu centro comercial favorito, te lo piensas dos veces por lo que te espera con tu pequeño, pon en práctica los trucos que siguen. No te aseguramos un tiempo de paz y contemplación como los que disfrutabas antes de su nacimiento pero la situación puede mejorar mucho para ti y para él.

Sin él

Al menos que su presencia te resulte indispensable porque necesitas probarle un par de zapatos, procura hacer la compra a solas. Esta es la mejor manera de resolver el problema. Pero si los abuelos no se prestan, te quedan otras alternativas:

  1. Alterna la compra con tu pareja. Preparad la lista conjuntamente y ambos tendréis en casa lo que os apetezca.
  2. Compra por Internet. Es la solución adoptada por muchas parejas que prefieren prescindir del placer de la compra in situ y ganar en tranquilidad y relax.
  3. Aprovecha la siesta. Procura que un adulto se quede en casa y aprovecha el intermedio para llenar la nevera.
  4. Con una amiga y los hijos de ambas. Se trata de que cada una se quede con los niños por turnos y en un lugar adaptado a ellos y cerca del centro comercial.

En su complicada compañía

Algunas veces, no queda más remedio que llevarle de compras. Para esta circunstancia, también hay trucos:

  1. No te vayas sin la lista. Ahorrarás tiempo y dinero. Comprarás lo que verdaderamente necesitas y si tu hijo insiste para que le compres unas galletas de chocolate, siempre podrás decirle que no están en la lista.
  2. Sólo y está bien y contento. ¿Tu hijo está cansado? ¿Tiene hambre? ¿Le duele algo? Abandona la idea y vuelve a casa lo antes posible.
  3. Sobre aviso. Explícale a tu hijo el plan: “vamos a ir a tal sitio, vas a estar sentadito en el carro y jugarás con el cochecito que tienes en el bolsillo...”. Los mensajes tienen que ser claros y positivos. Si en la tienda hace algo que a ti te gusta, no dejes de reforzar su conducta expresando tu satisfacción.
  4. Con las manos ocupadas. Lleva de casa algunos juguetitos y vete entreteniéndole con ellos. Así evitarás que todo le atraiga o que dé manotazos a la torre de latas que se encuentra en su camino.
  5. No te entretengas. Cumple con tu lista con celeridad. No alargues la tarea en leer etiquetas y comparar precios o tu hijo se impacientará.
  6. Evita los lugares “conflictivos”. Olvídate de los pasillos con juguetes o productos que se puedan romper. Muchos comercios reservan un espacio en la caja para chicles y dulces. Con esta excusa, deja para el último momento la promesa de comprarle alguna chuche. Te resultará más fácil controlar los "!Mamá, cómprame!" y recompensarás su buena conducta.
 

Victoria Gómez