10 trucos para controlar los despertares nocturnos del niño pequeño

Enséñale a dormir

Con frecuencia los niños en edad preescolar se despiertan varias veces por la noche. No les pasa nada grave, es incluso algo normal en su desarrollo. Pero si no han aprendido a volverse a dormir solitos, el descanso de los padres se complicará. Estos trucos te pueden ayudar a resolver sus despertares nocturnos.

 
10 trucos para los despertares nocturnos

Al igual que el sueño de los mayores, el sueño infantil se organiza en ciclos. Los adultos, pasamos de una fase a otro sin apenas enterarnos. Para los niños pequeños, es un proceso más delicado y con frecuencia se despiertan. Dormir es fácil, más complicado es conciliar el sueño. Si vuestro hijo se  ha acostumbrado a hacerlo a solas, seguiréis durmiendo. Si no, llorará y reclamará vuestra presencia. Al final, se volverá a dormir, a vosotros os costará más. Si este es el caso, prueba con estos 10 trucos.

  1. Controla sus siestas. Las siestas demasiado largas o su ausencia pueden dificultar su descanso nocturno. Para evitar esta situación, acuesta a tu hijo siempre a la misma hora, tanto de día como de noche. Con esta buena costumbre, irá regulando su tiempo de descanso de acuerdo con lo que necesita. Se programará su reloj interno y mejorará su sueño.
  2. Vigila su entorno. El frío y el exceso de calor afectan a la calidad del sueño. Procura que la luz sea tenue y el ambiente tranquilo.
  3. Acuéstale siguiendo una rutina y un horario. Estos pequeños rituales del sueño son fundamentales para tener una buena higiene de sueño desde pequeño.
  4. Antes de que esté muy cansado. El estrés que provoca el cansancio le impide rebajar la actividad nerviosa y tranquilizarse lo suficiente para encontrar el sueño.
  5. Siempre en su cama. Si se duerme en tu cama o en el sofá del salón, espera encontrarse en este mismo lugar al despertarse.  Estar en otro le provocará inseguridad.
  6. A solas. Este es el punto más delicado y sólo depende de ti que lo logre. Si desde bebé confías en tu pequeño y le acostumbras a dormir sin tu presencia, mantener el hábito de mayor le resultará más fácil. Pero si pretendes que tu hijo de 2 o 3 años de repente lo logre, te resultará complicado. Desde un punto de vista evolutivo, está pasando por una etapa de rebeldía y de afirmación de su propio yo,  la famosa etapa del “no”. Tendrás que armarte de paciencia, habilidad y constancia y transmitirle mucho amor para que se preste a hacer algo que no le gusta.
  7. Puerta entreabierta. En su cuna, los niños se sienten solos, lejos de la presencia protectora de sus padres. Evita este sentimiento de “abandono” que provoca una puerta cerrada.
  8. Una vez dormido, si le oyes gimotear, no te abalances. Los niños pequeños emiten muchos ruiditos cuando duermen. Eso no quiere decir que se esté despertando.
  9. Si se despierta y llora, tranquilidad. Lo primero es averiguar por qué se ha despierto. A esta edad, los niños tienen muchas pesadillas. Incluso pueden sufrir terrores nocturnos. Si este es el caso, tendrás que reconfortarle. En cualquier circunstancia,habla poco y bajito y no enciendas la luz. Acaríciale, espera a que se calme e indícale que tú también te vas a ir a dormir. Sé firme y vuelve a tu cama. Si al rato vuelve a llorar, repite la operación de igual forma.
  10. Constancia y tiempo. Recuerda que lo importante para lograr que el niño aprenda a conciliar el sueño es aplicar el método sin variarlo y durante el tiempo suficiente para que funcione. Ten en cuenta que puede tardar varias semanas pero en temas de educación, la constancia tendrá premio. Cualquier otra actitud crea confusión y no hace más que prolongar esos despertares nocturnos que quieres corregir.
 

Victoria Gómez