Juegos para mejorar el autocontrol en los niños

Su impulsividad bajo control

Habla de forma atropellada, es impaciente y pierde los nervios con cualquier pequeño disgusto. Los niños muy impulsivos tienen problemas en casa y fuera de ella. Les falta autocontrol y estos juegos mejorarán su conducta. 

 
El autocontrol en los niños

La impulsividad es un rasgo de comportamiento muy frecuente en la infancia. Por desgracia, se puede prolongar en la edad adulta con las nefastas consecuencias que acarrea. Controlar nuestras emociones y actuar pensando en los objetivos a largo plazo es fundamental en cualquier etapa de la vida. Y el momento más propicio para aprender el autocontrol es la infancia. Si los niños son de carácter tranquilo y tienen buenos modelos en casa, lo irán integrando de forma natural. Cuando no es el caso, conviene reforzar este aspecto de su educación.

Síntomas de buen autocontrol

El control de los impulsos pasa por anticiparse a las consecuencias de nuestros actos. El niño muestra madurez y buen autocontrol cuando actúa pensando en los resultados de su conducta. Para ello, ha de criarse en un entorno previsible, con rutinas, normas y límites claros que le permitan anticipar el futuro. Si vive en un caos continuo, donde todo cambia y nada es previsible, su autocontrol será bajo.

Estos son los síntomas de un buen autocontrol en un niño:

  • Sabe esperar para que le atiendas.  
  • Escucha las preguntas o lee los enunciados de los deberes hasta el final antes de responder.
  • Espera su turno en una conversación o un juego de mesa.
  • No se come la bolsa de chuches de una sentada, las administra para hacer reservas.
  • Cuando le toca esperar o hacer cola, busca entretenerse en vez de protestar.
  • Acepta los límites y es capaz de negociarlos.
  • No insulta y si se enfada, le dura poco tiempo.
  • Respeta las pertenencias de sus amigos y acepta las reglas del juego.
  • Cuando se porta mal, no le cuesta pedir perdón,
  • Tiene relaciones serenas con sus amigos.

8 juegos para un buen autocontrol

A pesar de crecer en un entorno favorable a un buen desarrollo de su inteligencia emocional, algunos niños muestran claras dificultades para controlar sus nervios. Su sensibilidad e irritabilidad, su personalidad inquieta, les hace especialmente vulnerables a la impulsividad. Conviene trabajar su autocontrol con actividades que les ayudarán a mejor.

  1.  Proponle juegos de movimientos lentos para que tenga un mejor control sobre su cuerpo: ir a paso de hormiga, hacer carreras de tortugas…
  2. Enséñale a ahorrar. Dale pequeñas cantidades de dinero con el objetivo de comprar algo más grande en un futuro cada vez más largo.
  3. Pon un calendario en su habitación. Establece metas y recompensas a corto y largo plazo.
  4. Llévale a realizar actividades minuciosas como colorear un mandala
  5. Planifica con él manualidad por etapas: hoy, cortamos; mañana, pegamos; al día siguiente, pintamos…
  6. Cocina con él para que se acostumbre a seguir los pasos de una receta.
  7. Organiza juegos de mesa. Oblígale a respetar las reglas y enséñale a perder con deportividad.
  8. Enséñale a hacer sudokus para que entienda las ventajas de actuar con una estrategia.
  9. A partir de los 6 años, podrás proponerle hacer una colección.
  10. Procura que participe en un deporte de equipo donde el interés del grupo prevalece sobre el individual.
 

Victoria Gómez




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