El miedo a volar en el niño

Cómo acabar con él

El avión es el medio de transporte más seguro y más rápido, el que nos permite llegar a lugares más lejanos, disfrutar de días de descanso, divertirnos... Y pese a todas estas ventajas hay pequeños –y no tan pequeños– que sienten verdadero pavor a la hora de subirse a un avión. Os damos algunos consejos para que todos podáis disfrutar del vuelo.

 
Niño en avión

Es un medio nuevo, que viaja muy deprisa, a mucha altura con respecto al suelo y donde el menor movimiento inesperado pone los nervios de punta hasta en el más valiente. El avión, definido como el medio de transporte más seguro, es también foco de temores e intranquiliades en muchas personas a la hora de viajar, sobre todo en algunos pequeños.

Por suerte contamos con algunos consejos para controlar su miedo e intentar que disfrute del viaje.

- Anticípale la situación para que se hagan una pequeña idea de cómo va a ser el viaje. Puede ayudaros leer libros o ver películas en las que algún personaje supere su miedo a volar, como ocurre con Rusty, el protagonista de la cinta de Disney Aviones –ya ala venta en Dvd–. No es necesario que le prepares con muchísima antelación o que le des demasiados detalles sobre el vuelo en sí; podrías aumentar su incertidumbre.

- Mantenle entretenido. En general, los niños se divierten en vuelos cortos. Llevaros juguetes, un libro o algo para estrenar. Una vez en el avión, preguntad si la compañía aérea ofrece un kit con lápices para pintar y ve contándole las cosas que haréis cuando lleguéis a vuestro destino.

- Haz que se sienta seguros. Si tú también tienes miedo a las alturas, procura controlar tu pánico para que no se dé cuenta. Si siente miedo a la hora de aterrizar o despegar o cuando haya turbulencias, dale la mano e insístele en que todo va bien.

- Mejor sentarse entre dos adultos. Si tu hijo es muy aprensivo, evita sentarle al lado de la ventana; al no contemplar la altura a la que voláis y lo lejos que está el suelo, no se pondrá aún más nervioso. El asiento de la ventanilla es el ideal para los pequeños más atrevidos, que pueden ir disfrutando de los espectaculares paisajes que se ven desde las alturas.

- Si rompe a llorar en el avión, transmítele tranquilidad, sin magnificar o dramatizar su reacción. Mantente a su lado y haz oídos sordos de los posibles comentarios y quejas de otros pasajeros. Lo más importante es acompañar al niño en su momento de angustia para que lo supere.

- Evita los mareos. Si tu hijo es de los que se marea fácilmente en sus viajes en coche, no es de extrañar que también le ocurra en el avión. Compra una pulsera antimareos o consulta con su pediatra la posibilidad de darle algún medicamento que le ayude a controlarlo.

 

Laura Jiménez