Contra las malas conductas, tiempo de calidad

Un antídoto a la desobediencia

Muchas veces, los niños se portan mal porque ésta es la única estrategia que conocen para llamar nuestra atención. Dale "tiempo de calidad" para terminar con los conflictos en casa.

 
niño llorando

Si hay algo que comparten los niños es el amor por sus padres y la necesidad de sentirse queridos y valorados. Necesitan que confiemos en ellos y les escuchemos. El problema de muchos niños es que no saben expresar su necesidad de atención y afecto o lo hacen de forma inadecuada. Pegan, gritan, muerden o se pelean y no escuchan las consignas que les mandamos. Están frustrados y molestos y como no saber aún mucho de inteligencia emocional, no saben expresar sus sentimientos con palabras. Y lo hacen de la forma muy eficaz que conocen: portándose mal. Así consiguen que sus padres se fijen en ellos. 

Dales tiempo de calidad

Los niños necesitan que sus padres les dediquen tiempo y atención. Justo lo que no les sobra cuando ambos trabajan. La solución es otorgarles tiempo en exclusiva. Quizás no sea todo el tiempo que desearíamos pasar con ellos pero será de calidad.

Si notas que tu hijo está siempre intentando llamar la atención con malas conductas, prueba lo siguiente:

1. Cada día, dedica a tu hijo de 15 a 20 minutos en exclusiva. Si tus horarios no te lo permiten, hazlo por lo menos 3 veces a la semana.

2. Este tiempo no se puede compartir con otros hijos, tiene que ser para él sólo. 

3. Ten un reloj o una alarma para medirlo pero mientras dure, que no te distraiga nadie ni nada. No hay teléfono ni vecina que llame a la puerta que valgan. 

4. Es SU tiempo. Tu hijo decide a qué jugar pero están excluidos la tele, el ordenador y los juegos electrónicos. Él propone el juego y fija las normas. Tú te dejas guiar por él.

5. Pasado el tiempo acordado, el juego se interrumpe aunque el niño insista. Si se enfada, pon nombre a sus sentimientos y manténte firme. "Sé que te gusta mucho jugar conmigo y te enfadas porque ha terminado el tiempo pero esta es la regla. Mañana seguiremos jugando". 

Al cabo de unos 15 días, el niño se habrá acostumbrado a estos tiempos de calidad. Sus necesidades de muestras de atención y afecto estarán satisfechas y su conducta mejorará. ¡Pruébalo!

 

Magda Campos