Cómo mejorar la resiliencia de los niños

Plantando cara a los problemas

No todos nos enfrentamos igual a los problemas y las situaciones traumáticas. Nuestras reacciones dependen de nuestra resiliencia, la capacidad para reponernos a ellas y encarar el día a día con optimismo. Fomentar en tu hijo una buena resiliencia le será de gran ayuda en su vida adulta.

 
Familia feliz

La resiliencia es la capacidad que tiene un cuerpo de volver a su estado natural después de una situación problemática, difícil o traumática; es nuestra capacidad para afrontar esa nueva realidad, sobreponernos a ella y ser capaces de afrontar un nuevo día con optimismo e ilusión, sin dejar que lo conflictivo nos hunda y no nos permita levantar cabeza.

¿No te parece que, con esta definición, la resiliencia es una habilidad fundamental no sólo para los adultos, sino también para los niños que, a su manera, afrontan situaciones complejas todos los días? La buena noticia es que la resiliencia crece cuando la alimentas; cuanto mejor y más rápido te repones de un problema, mayor es tu resiliencia; y al contrario, si nos hundimos ante el primer contratiempo nuestra resiliencia y capacidad para superarlo será cada vez menor hasta que la más simple situación llegue a bloquearnos.

Cómo entrenarla en casa

Ten en cuenta estos consejos para mejorar la resiliencia de tus hijos.

  • Construye un ambiente saludable y con seguridad en tu casa, donde tus hijos se sientan con confianza para contar lo que les pasas y donde vean que "no todo es de color de rosa", sino que se aceptan todo tipo de sentimientos, disfrutando de los buenos y superando los malos.
  • Establece límites y normas en vuestro día a día. Los niños tienen que comprender que el "no" también forma parte de la vida y que no por eso le quieres menos, más bien al contrario. Si no lo haces, cuando tu hijo sea adulto y se encuentre con que la vida le dice que "no" a las cosas que quiere su frustración será enorme.
  • Permanece a su lado, escuchándole sin atosigarle e intentando satisfacer no sólo sus necesidades físicas y económicas –ropa, abrigo, comida...– sino, y sobre todo, las emocionales. Pregúntale cada día cómo le ha ido en el colegio, aconséjale cómo actuar si ha tenido un problema con un amigo...
  • Nunca ningunees los problemas de tu hijo por insignificantes que te parezca. Vale que, comparado con los problemas que tú afrontas cada día, que se le haya roto un juguete no es motivo para hacer un drama, pero es que es "su juguete" y tu pequeño puede sentirse profundamente triste por ello. Si su sentimiento se encuentra con el menosprecio de los adultos le costará expresar sus sentimientos y se volverá un niño retraído.

Somatic Experiencing

Este es un enfoque psicobiológico que trabaja con el cuerpo y desde el cuerpo para acceder a la parte del sistema nervioso donde se encuentra más fácilmente accesible el trauma. Nos enseña a gestionar situaciones
difíciles para poder aprender de ellas, aumentar la resiliencia en lugar de ver reducidas nuestras opciones y que la situación llegue a desbordarnos por completo.

En el caso de los niños, se le ofrecen herramientas para aumentar la resiliencia con juegos, la mejor manera para que los pequeños aprendan.

El centro Salud&PIlates organiza el 31 de octubre talleres de Somatic Experiencing para que los padres podáis aprender más sobre esta técnica. Apúntate a ellos en el 609 11 27 84 o en [email protected]

Para más información: http://saludypilates.com/somatic-experiencing-ninos-y-adolesentes/

 

Laura Jiménez




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