Principales síntomas de la dislexia

Mi hijo ve el mundo al revés

Confunde la derecha con la izquierda, escribe al revés, se salta palabras al leer…¿Es falta de interés o un verdadero problema de aprendizaje?

 
Niño leyendo

En ocasiones, identificamos el bajo rendimiento escolar y los problemas de lectoescritura de un niño con su escaso interés por el aprendizaje. Sin embargo, con más frecuencia de la que pensamos, detrás de estas dificultades se encuentra un trastorno real. Y éste puede ser la dislexia, que, en términos generales, se define como un síndrome de origen neurobiológico, que se manifiesta, sobre todo, en problemas para leer y escribir, pero también en dificultades de orientación espacial y temporal, e, incluso a nivel motriz.

La lectoescritura, como todas las habilidades que el niño va adquiriendo, cuando crece, no se adquiere de forma asilada: el éxito en el aprendizaje depende del nivel de madurez que haya logrado en otras áreas. Para la mayor parte de los pequeños, el momento adecuado para leer y escribir se sitúa en torno a los cinco años; y muchos de los errores que puedan cometer se corrigen de forma espontánea sobre los 7 años. Por eso, no es conveniente realizar un diagnóstico de la dislexia antes de los 7 años.

Problemas de lateralidad

Los niños disléxicos no tienen desarrollada su capacidad de orientación espacio-temporal, por lo que es fácil que lean letras al revés, se salten líneas, sean desordenados colocando el texto en el papel… Además, al no tener aún sentido del ritmo y de la duración, les cuesta distinguir cuándo acaba una palabra y empieza otra.

Además, existe un alto porcentaje de disléxicos que tienen la lateralidad mal definida: así, pueden ser zurdos de ojo y diestros de mano, por lo que escriben al revés y no siempre sus manos le obedecen a la hora de guiar el lápiz.

Síntomas

Algunos de los signos más característicos de la dislexia son:

En la lectura:

  • Confusión: Sustituyen unas letras o palabras por otras.
  • Inversión: Leen “bar” por “bra”.
  • Omisión: Se saltan letras, sílabas o palabras.
  • Rotación: Ven “b” en lugar de “d”.
  • Falta de ritmo oral.
  • Saltos o repeticiones de líneas.
  • Lectura mecánica, no comprensiva.

Escritura:

  • Cansancio muscular.
  • Caligrafía irregular.
  • Ortografía muy deficiente.
  • Frases desordenadas en la composición.

Si a los 7 u 8 años tu hijo presenta muchos de estos síntomas, conviene consultar con un especialista para confirmar o no su dislexia. Si el diagnóstico es positivo, se os propondra una serie de medidas y actuaciones para apoyarle tanto a nivel escolar como en su desarrollo emocional. Por su repetidas malas notas y sus dificultades para entender las materias, su autoestima puede sufrir mucho lo que sólo agravará sus dificultades. 

 

Belén Marina