Las faltas de ortografía según la edad del niño

Las más frecuentes

Para escribir sin faltas de ortografía hay que recorrer un largo camino, incluso en un idioma como el castellano que tiene una buena correspondencia entre fonética y grafía. Algunas faltas son normales a determinada edad. Veamos cuáles.

 
Niña escribiendo

La ortografía es el caballo de batalla de los escolares españoles. Lo demuestran diversos estudios y la práctica diaria en las aulas. Esa observación permanente de los alumnos nos permite identificar qué faltas son más comunes en cada etapa de aprendizaje. 

“Es difícil decir a qué edad se debería poder escribir sin faltas de ortografía, pues hay gente que no lo consigue nunca”, explica Antonio Adánez, maestro y psicopedagogo. En castellano, la mayoría de las faltas de ortografía de niños y  adultos están en  la ‘h’,  la ‘b’ y la ‘v’, y la ‘g’ y la ‘j’. 

“Si bien no se puede decir con precisión cuándo un niño debería escribir sin faltas, sí podemos concretar el curso en el que se enseñan las diferentes habilidades ortográficas, y por tanto, especular sobre la edad en la debería dominar cada una de ellas”, añade Antonio Adánez. 

  • Niños de 6 a 7 años: los alumnos de 1º y 2º de Primaria aprenden lo que se llama “ortografía natural”, es decir, aquellas reglas ortográficas que son siempre del mismo modo, aunque no exista una correspondencia perfecta entre el sonido y la grafía. En estos cursos los niños aprenden que el fonema /k/ se puede escribir como <c> en ‘casa’ y  <qu> en ‘queso’; o que el fonema /θ/ se puede escribir como <z> en ‘zapato’, pero también como <c> en ‘cena’ o ‘cine’.
  • Niños de 8 y 9 años: en 3º y 4º de Primaria aprenden las reglas ortográficas más comunes y las más importantes. Por ejemplo: “todas las palabras que terminan en ‘aje’ se escriben con <j>” o la otra que asegura que “todos los verbos terminados en ‘bir’ se escriben con <b>, excepto ‘hervir’, ‘servir’ y ‘vivir”. Además, se aprenden las reglas de acentuación.
  • Niños de 10 y 11 años: ya en 5º y 6º de Primaria se aprende la acentuación de los diptongos, y se hace especial hincapié en el uso correcto de los signos de puntuación.

¿Por qué tienen tantas faltas?

"Los errores ortográficos son por falta de lectura, pero también dependen de cómo los individuos procesan la información", aclara Antonio. Así, las personas con memoria visual, si tienen dudas de cómo se escribe una palabra, la escriben para comprobar si coincide con su recuerdo visual. Pero una persona con memoria auditiva hace esta comrpobación vinculando la palabra a su sonido, lo que le lleva a cometer más errores. 

Un juego que ayuda

Antonio Adánez recomienda un juego de corrección ortográfica muy eficaz. Consiste en que el niño asocie la palabra con la que tiene dificultades a una imagen o dibujo en la que aparezca la palabra correctamente escrita. Por ejemplo, si tiene problemas con la palabra ‘vaca’, pídele que dibuje una en la que los cuernos sean la letra ‘v’; así se le quedará grabada la imagen de cómo se escribe la palabra.

Siguen siendo útiles los métodos tradicionales: lectura, dictados, cuadernillos de caligrafía..., además de juegos y libros con pasatiempos –acertijos o crucigramas, entre otros.

Asesoramiento: Antonio Adánez, maestro, psicopedagogo y director del Colegio Julián Marías, de Madrid

 

Gema Martín




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