¿Cómo elegir un juguete seguro?

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Un juguete es seguro cuando cumple la normativa e informa eficazmente de los aspectos de uso, de las situaciones de riesgo en su uso inadecuado y de las precauciones que hay que tomar. Además, debemos tener en cuenta que el juguete tiene que responder a las expectativas de juego en función de su valor lúdico y educativo. 

 
Abacus

El juguete seguro es aquel que, teniendo en cuenta el comportamiento habitual de los niños, no pone en peligro la seguridad y la salud de sus usuarios ni de terceras personas cuando se hace un uso correcto.

Abacus cooperativa da mucha importancia a la seguridad en los juguetes como criterio clave en la elección de un juguete para niños y niñas. Es por eso que recoge en la web jugueteseguro.coop una serie de recomendaciones de las cuales ofrecemos un extracto. 

¿Cómo saber que un juguete es seguro?  

En la actualidad encontramos en el mercado cientos de juguetes dirigidos a enriquecer a nivel lúdico y educativo el juego de los niños. Algunos de estos juguetes constituyen excelentes propuestas pero otros no son tan buena idea.

Ante la avalancha de ofertas y juguetes distintos que se ponen a la venta hoy en día, es preciso establecer unos criterios que nos oriente y nos ayuden a determinar cuáles son los que ofrecer mejores posibilidades de juego interesante para nuestros niños:  

1) ¿De qué están hechos? 

Los criterios materiales nos permiten valorar la calidad del juguete en función de su composición material y de la adecuación de su diseño respecto al tipo de juego que propone y la edad del niño y la niña a quien se dirige. Algunos aspectos fundamentales que debemos valorar:

  • Los materiales con los que se ha construido y el resultado final del producto deben cumplir una estricta normativa que garantiza la seguridad de este material en manos del niño o de la niña a quien va dirigido el juguete.
  • La solidez y durabilidad del juguete es otro importante aspecto a tener en cuenta. Los niños sufren cuando se les rompen los juguetes, ya que depositan en ellos mucho afecto. Debemos evitar aquéllos que puedan romperse fácilmente en sus manos al no estar bien construidos o necesitar un cuidado extremo en su uso.
  • La belleza y estética. Los niños merecen tener en sus manos juguetes bonitos, bien acabados, que despierten en ellos interés por las cosas bien hechas, agradables y delicadas.
  • La adecuación a la edad del niño: es uno de los criterios más importantes. La forma y ergonomía del juego debe responder a la capacidad de manipulación del niño o la niña a quien se lo ofrecemos.
  • La adecuación al tipo de juego que propone: tanto el diseño como el material empleado para la fabricación del juguete deben favorecer el desarrollo del juego para el que ha sido concebido.

2) El valor educativo

Los criterios psicopedagógicos son aquellos que nos permiten valorar la calidad del juguete según su valor educativo. Actualmente no existe ninguna normativa que regule o califique la calidad psicopedagógica de los materiales de juego que ponemos a disposición de los niños, pero, desde la perspectiva de juguete seguro, existen algunas claves que pueden ayudarnos a valorar este parámetro:

  • Juguete que educa: un importante aspecto de fiabilidad consiste en reconocer la capacidad del juguete para estimular el desarrollo del niño y la niña, proponiendo actividades que favorezcan la adquisición o el dominio de competencias físicas (correr, saltar, mantener el equilibrio…), intelectuales (atender, retener en la memoria, buscar soluciones…), afectivas (reír, compartir…) o comunicativas (expresar, representar, escribir…). Encuentra juguetes educativos en Abacus.
  • Juguete adecuado para la edad: otro aspecto fundamental que debe cumplir un juguete desde el punto de vista psicopedagógico es la adecuación a la edad del niño a quien se dirige, para proponerle un juego que se ajuste a sus capacidades de acción y a sus intereses. Los juguetes y juegos deben proponer actividades adecuadas para la edad del niño, ni demasiado sencillas, ya que no le plantearían reto alguno y entonces le aburrirían, ni excesivamente complicadas, ya que no lograría entender su mecanismo. 

3) ¡Qué divertidos!

Los criterios lúdicos son aquéllos que nos permiten valorar la calidad del juguete en función de su capacidad de divertir y entretener al niño y a la niña. No hay fórmulas precisas que determinen si el juguete es divertido. Cada niño y cada niña tiene sus propios gustos. Lo que divierte a uno no tiene por qué seducir a otro, pero sí que podemos ofrecer algunas orientaciones a tener en cuenta:

Intereses de juego según la edad: desde el nacimiento predominan los juegos de exploración y experimentación de las posibilidades del propio cuerpo y el entorno. Sobre los dos años aparecen los juegos de “hacer como si…”, en los que se imita el mundo de los adultos y de los personajes fantásticos. Alrededor de los cinco años aparece el interés por los juegos que someten a los jugadores a unas reglas precisas que determinan quién gana y quién pierde.

Interés según la sensación que propone: podemos identificar algunos elementos en los juegos y juguetes que provocan sensaciones capaces de hacer disfrutar intensamente a los niños. Por ejemplo, el reto (ya sea entendido como competición con otros jugadores o simplemente como la sensación de poder enfrentarse a un desafío para superarlo), la imitación, (como posibilidad de recrear un mundo de fantasía o un mundo cotidiano que funciona con sus propias reglas y normas) o la sensación de vértigo controlado (aquellos juegos y juguetes que son capaces de provocar una sensación de sorpresa que roza el susto para, acto seguido, dar paso a risas y alegría, como es el caso de los toboganes, bicicletas y triciclos, balancines, las cajas de sorpresa)

4) Entre valores anda el juego

Estos criterios nos orientarán respecto a la calidad del juguete en función de la adecuación de los contenidos y los valores que transmite. Los juguetes son representaciones en miniatura del mundo que nos rodea, que brindan al niño la posibilidad de imitar, reproducir y representar las actividades que desarrollan los adultos que están a su lado.

  • Los juguetes y juegos sexistas: ¿Por qué no facilitar que capacidades como la audacia, la valentía y la iniciativa, tan estimuladas en juegos dirigidos a niños, sean también patrimonio de las niñas, o permitir que los niños ensayen y ejerciten actitudes como la sensibilidad, el sentido de la estética o la ternura a través de juegos considerados tradicionalmente de niñas?
  • Los juguetes y juegos violentos: aunque es innegable que todos los niños tienen una carga de agresividad que debe exteriorizarse y canalizarse, debemos saber que hay muchas maneras de hacerlo sin que ello implique participar en un juego de guerra. Por otra parte, conviene reflexionar sobre los juguetes que suscitan estos juegos.
  • El impacto medioambiental de los juguetes: La gran cantidad de juegos y juguetes elaborados por nuestra sociedad de consumo supone un importante impacto medioambiental, ya que gran parte de estos materiales están hechos de plástico. Es preciso tener en cuenta este dato y trasmitir a los niños hábitos de consumo sostenible que ayuden a educarles favorablemente en pro de una conciencia de respeto hacia nuestro entorno.

Abacus cooperativa selecciona los juguetes que ofrece en sus tiendas en función de criterios de seguridad y teniendo en cuenta su valor educativo. Podréis encontrar una amplia selección de juguete seguro y educativo en online.abacus.coop y en el catálogo de Navidad de Abacus. Y no olvidéis indicar el siguiente cupón promocional para disfrutar de un descuento de 5€.

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