Cómo elegir la trona del bebé

Todos los tipos y sus características

Sentado en su trona, se siente tan integrado en la mesa como el resto de su familia y le será más fácil incorporarse a las comidas que si le mantenéis a baja altura.

 
Trona

A partir del sexto mes, cuando el bebé ya puede sentarse solito, la trona se convertirá en un elemento indispensable ya sea para comer, jugar, dibujar o disfrutar de unos momentos de descanso. Suelen elaborarse en madera, plástico, aluminio o combinando estos elementos, y existen varios tipos, según sus prestaciones. Es la mejor manera de mantenerle a la misma altura que los demás miembros de la familia.

Las tronas suelen incorporar los siguientes elementos:

- Arnés de sujeción: es un elemento indispensable para su seguridad.

- Respaldo reclinable: permite diferentes posiciones, según la inclinación deseada.

- Asiento regulable en altura: permite ajustarlo a la mesa de los adultos o utilizar la trona como asiento bajo.

- Reposapiés: viene incorporado en muchas tronas básicas y evolutivas, y con él, el niño gana en comodidad.

- Ruedas: indispensables para desplazar la trona por la casa. Deben tener frenos.

- Cesta: similar a la de las sillas de paseo. Resulta muy útil para guardar juguetes, pinturas o muñecos.

- Bandeja: su tamaño varía de un modelo a otro. Si deseas utilizar la trona como asiento para jugar, inclínate por una bandeja ancha.

Tronas básicas

La mayoría de las tronas estándar cuentan con patas con ruedas y frenos, bandejas y cojín integrados, así que podrás moverlas por la casa sin necesidad de acercarlas a una mesa. Las patas suelen ser de tipo tijera y muchas se pliegan, de manera que no te estorbarán a la hora de guardarlas. Este es un aspecto que, si tu cocina es pequeña, deberás tener en cuenta. El arnés de sujeción parte del cojín y se regula en varias posiciones, dependiendo de la talla del niño.

Tronas evolutivas

Las tronas transformables crecen con el niño. De este modo, continúan siendo de utilidad a medida que él se va haciendo mayor y llegan a transformarse en cómodas butacas y sillas de escritorio. Solo hay que ir regulándolas en altura y encajar el respaldo o el reposapiés en el nivel deseado. Todo ello sin restar comodidad. Así, tu hijo siempre tendrá un asiento a su medida.

Tronas de mesa

Son asientos plegables cuya estructura rígida de plástico o de metal se engancha al borde de la mesa. Ocupan poco lugar, suelen adaptarse a todo tipo de mesa y son prácticos para integrar al bebé a la mesa familiar en los desplazamientos.

Asientos elevadores

También se llaman alzadores y se colocan sobre una silla ajustándose a la base y al respaldo mediante correas. Transforman un asiento estándar de adulto en una silla adaptada para bebé. Suelen ser ligeras, plegables y ocupan poco espacio, por lo que resultan ideales como segunda trona, para transportarlas en los viajes.