Cómo elegir la silla del coche para el bebé

Acierta en tu compra

La ley establece que todo niño que mida menos de 135 cm debe viajar en un asiento de seguridad homologado y adecuado a su talla y peso. No hacerlo, además de estar sancionado, puede tener graves consecuencias en caso de accidente. Te contamos qué debe reunir una silla de coche para que sea perfecta.

 

Cada año, cientos de niños salvan la vida gracias a las sillas de seguridad para el coche que sus papás han instalado en el automóvil para que viajen desde su nacimiento. La legislación española obliga a los niños menores de 135 cm a viajar en un asiento homologado, adecuado a su talla y peso –que no a su edad– y con los arneses abrochados. No hacerlo, además de las posibles lesiones en caso de impacto, puede suponer al adulto responsable del coche una sanción económica y la retirada de hasta tres puntos del carné de conducir.

Enumeramos los aspectos que debes tener en cuenta antes de decidirte por una silla y otra para tu hijo.

La homologación

Jamás compres una silla que no esté homologada. Para asegurarte, comprueba que lleve en la parte trasera una etiqueta naranja con su categoría, grupo y número de identificación de la homologación.

Los grupos

Cuando hablamos del “grupo” de un asiento de seguridad nos referimos al rango de peso en que puede usarse. Es importante que tengas esto en cuenta, pues en el mercado encontrarás sillas recomendadas para una determinada edad. Craso error. Todos los especialistas insisten en que la regla para cambiar de un grupo a otro a un niño es su peso y no las velas que sople en su tarta. Estos son los que encontrarás:

- Grupo 0. Se usa para recién nacidos y bebés hasta 9 kg de peso y se debe instalar en el asiento trasero del coche, en posición transversal. Esta postura es ideal para la columna de tu pequeño y gracias a ella se reduce el riesgo de apneas en los recién nacidos. Se ancla con los cinturones de seguridad de tres puntos o con el sistema Isofix, del que hablaremos después.

- Grupo 0+. Indicados para bebés hasta 13 kg y desde el nacimiento, se suele instalar de espaldas a la carretera. Esta posición ofrece la protección adecuada para su cabecita y cervicales, aunque no es recomendable prolongar su uso más de dos horas seguidas, especialmente en recién nacidos y prematuros, por el riesgo de apneas y la falta de movilidad que conlleva. El niño va sujeto a la silla con un arnés de tres o cinco puntos, dependiendo de la silla, que se sujeta al automóvil con los cinturones, con una base sujeta a los cinturones o con Isofix.

- Grupo 0+/1. Aptas desde el nacimiento hasta los 18 kg de peso. Se colocan de espaldas a la carretera. Los modelos de este grupo no ofrecen tanta seguridad como los del grupo 1, pero permiten llevarle de espaldas más tiempo que en un grupo 0. El pequeño va sujeto con un arnés de cinco puntos y la silla se ancla con cinturones o con el Isofix.

- Grupo 1. Se usa de cara a la carretera entre los 9 y 18 kg. Puede instalarse siempre que el niño sujete solito la cabeza, pero nunca antes de que pese 9 kilos. Está dotada de arnés de cinco puntos y se ancla con cinturones o Isofix.

- Grupo 2/3. Se les conoce como “elevadores de seguridad” y se usan hasta que tu hijo pesa 36 kg o mide 150 cm. Aunque hay modelos con y sin respaldo, es conveniente llevarlo para que la cabeza esté protegida en caso de impacto lateral. Con ella se usa el cinturón de seguridad del coche, modificando el recorrido gracias a las guías de la silla. Algunos modelos incluyen anclaje Isofix, lo que mejora la estabilidad.

- Grupo 1/2/3. Denominadas “sillas multigrupo”, se usan desde los 9 a los 36 kg. No ofrecen tanta seguridad como el resto ni el mismo confort, posiciones de reclinado y facilidad de ajuste, pero son una opción más económica que las demás. Se usan con arnés hasta los 18 kilos y con el cinturón después.

El sistema de anclaje

Dos son los sistemas con los que una silla puede fijarse al automóvil: los cinturones de seguridad del propio vehículo y el sistema Isofix.

El primero ha sido empleado durante años ofreciendo buenos resultados, pero nos están pensados y diseñados para sujetar asientos sino personas, por lo que en los años 90 se creó un método más seguro y que estuviera inserto en el propio chasis del coche.
Es el sistema Isofix, que está compuesto por dos barras rígidas horizontales de 6 mm de diámetro que actúan como puntos de anclaje y de un sistema antirrotación que evita el vuelco del dispositivo hacia delante si hay un impacto frontal. Estas dos barras están soldadas a la carrocería, entre el respaldo y el asiento del coche, donde encajan los conectores que están en la parte trasera de la silla.

Las ventajas fundamentales del Isofix frente a otros sistemas de anclaje son que decelera la velocidad del chasis en caso de impacto para que el bebé sufra menos y su facilidad de instalación, con un simple clic, dando poco margen a un uso incorrecto de la misma.

En junio de 2013 entró en vigor la normativa i-Size que establece, entre otras medidas, que todos los asientos para niños se fijen con el Isofix

Asesoramiento: Matías Massó, posgrado en seguridad activa y pasiva del automóvil e importador de Britax y Römer.