Cita en el parque con un bocata de sardinas

Chantal Cottard | 21/04/2009 17:11



Hoy, el sol entra a raudales por las ventanas de nuestra redacción. En cuanto los niños salgan del cole, es un día espléndido para olvidarse de los dibus de la tele y tomarse la merienda en el parque. Por su salud y nuestro disfrute.

En un país con abundantes días de sol como el nuestro, llama la atención que casi el 60 % de los niños presenten, según estudios recientes, déficit de vitamina D tanto en invierno como en verano. Esta vitamina se encuentra en muy pocos alimentos: la sardina, la leche, las ostras. Nuestro organismo la obtiene básicamente del sol.

La vitamina D no es una vitamina cualquiera. Es fundamental para fijar el calcio que ingerimos por lo que de ella depende la salud de nuestros huesos. Y otro dato a tener en cuenta: en la infancia se forma el 90% de la masa ósea que tendrá el adulto. Dicho de otra manera: tener huesos sanos durante la infancia aleja el riesgo de padecer enfermedades como la osteoporosis en edad adulta.

¿Por qué este déficit en nuestros niños? Los especialistas señalan como causas la falta de ejercicio al aire libre y de calcio en la dieta.

 

La naturaleza, los niños y las niñas

Chantal Cottard | 06/04/2009 15:12



“¿Qué prefieres tener? ¿niño o niña?” Ésta es una de las primeras preguntas que oyen las futuras mamás cuando anuncian su embarazo. La respuesta suele ser la misma: “mientras venga bien, me da igual”. Pero en el fondo del corazón, bien sea por motivos familiares, afectivos o de personalidad, es difícil no sentir una pequeña preferencia.
A mi, siempre me ha maravillado la sabiduría de la naturaleza que ha procurado que niños y niñas nazcan en un equilibrio casi perfecto. Los varoncitos sólo sobrepasan a las niñas en un prudente 1,3 por ciento. Pero no olvidemos que hace tan solo un siglo, ellos estaban más expuestos a sufrir malformaciones, enfermedades y accidentes. Por fortuna, los progresos en materia de salud y prevención en la infancia han acabado con esa mayor vulnerabilidad del sexo masculino casi por completo.
Ahora, se acaba de descubrir que la luz favorece el nacimiento de niñas. Puede que la naturaleza haya tomado nota de nuestros progresos. También las dietas hipocalóricas ayudan al nacimiento de más niñas. Igual éste hecho es la llave para entender que después de la segunda guerra mundial, el nacimiento de varones subiera de forma tan llamativa.
Sí, conocer el sexo del futuro bebé siempre es una noticia emocionante y aunque tengamos una ligera preferencia, no termino de entender cómo puede llevar a ciertas parejas a acudir a esas clínicas extranjeras que proponen el diagnóstico preimplantacional para elegir el sexo del futuro bebé, una técnica sólo autorizada en España para evitar las enfermedades genéticas ligadas al sexo.
Seamos sabios y confiemos en la naturaleza para preservar ese fundamental equilibrio entre niños niñas.