Las mejores posturas para portear al bebé

Pegadito a ti

En la espalda, en horizontal y en vertical son las formas más comunes de portear a un bebé.

 

El porteo tienen muchos beneficios para tu pequeño, pero antes de que te plantees practicarlo con tu hijo, ten en cuenta que hay niños que necesitan un contacto ininterrumpido, otros menos; unos que no toleran la posición horizontal mientras que para otros es la predilecta; algunos sólo quieren ser porteados en casa... Tenlo en cuenta para adaptar vuestra rutina a sus necesidades.

No hay una postura más recomendable que otra –escoge en la que ambos os sintáis cómodos– eso sí, nunca debe colocarse al bebé mirando hacia fuera, pues supone una sobreestimulación y una sensación de desprotección que le causa estrés. Tampoco debes colocarle tan encorvado que toque su pecho con la barbilla, ya que se restringe su capacidad para respirar, ni tapar su carita con una tela, pues no podrás observar lo que le pasa.

- La postura vertical. Coloca a tu hijo sobre tu regazo, con la cabeza apoyada sobre tu pecho como si le abrazaras. Sus rodillas deben situarse al nivel de su cadera y encogidas, como si estuviera en cuclillas. Es buena para aliviar los cólicos del lactante, pues se facilita la expulsión de los gases y el calor del cuerpo del adulto calma las molestias que el pequeño siente. Es la que debéis practicar si tu hijo es prematuro, tiene bajo peso, infecciones respiratorias o bajo tono muscular.

- La postura horizontal. Es la misma en la que coges a un recién nacido que apoyas en tu brazo. No está recomendada si vas a portarle durante mucho tiempo, pues la posición de sus piernas, juntas y encogidas, dificulta el correcto desarrollo de las caderas. De hecho, no todos la toleran. Si la eliges, su cabeza siempre debe estar bien despejada para que respire correctamente.

- En la espalda. Te permitirá una mayor libertad de movimientos. Los consejos sobre la postura vertical –rodillas flexionadas ligeramente más arriba de la altura de las caderas– son válidas también en este caso. Si le has portado sobre el pecho y pasas a la espalda, notarás que tu bebé se mueve las primeras veces. Dale tiempo, sólo tiene que acostumbrarse. Y recuerda que no tiene que dolerte la espalda, si es así es porque el portabebés está demasiado bajo, demasiado apretado o el tejido está retorcido.

Tan importante como la postura es el portabebés que elijas, que debe adaptarse no sólo a la edad del niño –puede portearse a cualquier edad siempre que los dos queráis– y a la postura que más os guste.

Asesoramiento: Aroa Anca y Verónica Núñez, fundadoras de Doulas da Terra.

 

Laura Jiménez




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