¿Pendientes nada más nacer?

Decide con conocimiento de causa

Nada más nacer los padres deciden que sus hijas lleven pendientes, pero ¿es el mejor momento para perforar los lóbulos de sus orejitas?

 
Bebé con pendientes

Si tienes unas ganas locas de poner pendientes a tu hija pero no sabes si puedes hacerlo porque acaba de nacer y te da miedo que le duela, tranquila. El recién nacido siente el dolor como en cualquier otra época de su vida, pero la transmisión nerviosa es más lenta por lo que es posible que haya un cierto retraso entre el pinchazo y el llanto de tu pequeña.

¿Cuándo y dónde hacerlos?

Hay clínicas donde se perforan las orejas de las niñas en los días que pasa en la maternidad nada más nacer. Sin embargo, la recomendación más generalizada es esperar a la caída del cordón, para alejar el riesgo de una posible infección. Además, otro inconveniente de hacerlos tan pronto es que los orificios pueden quedar descentrados y, de hacerlos muy al borde del lóbulo, hay riesgo de desgarro.

Cuando su cordón caiga definitivamente, en torno a una semana tras el parto, no hay inconveniente en que le pongas pendientes. Algunas clínicas privadas y farmacias ofrecen este servicio y también puedes preguntarle a la enfermera de tu centro de salud.

Aleja la infección

Tras la colocación de los pendientes, tienes que ocuparte de que la zona cicatrice correctamente:

  • Los primeros pendientes que luzca la niña deben estar hecho de material estéril y antialérgico. Opta por unos pequeños y sin bordes, para que no se enganchen en la ropa.
  • El periodo de cicatrización de la herida dura de tres a siete días. Después hay que esperar de dos a cinco semanas para que la abertura se mantenga de forma definitiva.
  • Cada día, mueve el pendiente levemente de atrás hacia delante y dale cinco vueltas con las manos bien limpias para evitar el riesgo de infección. El momento idóneo para hacerlo es después del baño.
  • No eches alcohol, agua oxigenada, soluciones de yodo, cremas ni polvos de talco en la zona.
  • Es posible que notes cierto enrojecimiento en la zona, pero desaparecerá en pocos días. Si notas inflamación alrededor de la herida, calor o pus, acude al pediatra.

Asesoramiento: Adolfo Ibáñez, diplomado en Enfermería, especialista en cuidados neonatales y miembro de bebesyenfermeria.net

Ana Vallejo