Los cuidados del ombligo

Evita infecciones

Una de las primeras ‘curas’ que precisará tu pequeño será la del cordón umbilical. Lavándolo con agua y jabón y dejando la zona seca mantendrás alejado el riesgo de infección.

 
Cordón

A pesar de los pocos días que tarda en caerse, los cuidados del cordón umbilical son fuente de dudas. Te ayudamos a resolverlas.

Con agua y jabón
El muñón que queda del cordón umbilical una vez cortado, va secándose y se momifica hasta caerse, algo que ocurrirá ente los cinco y siete primeros días de vida. Durante este tiempo es necesario mantener una buena higiene de la zona para evitar la infección en el cordón, llamada onfalitis. Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), es suficiente lavar el cordón con agua y jabón y dejar secar la zona una vez al día, cubriéndolo luego con una gasa seca o bien dejándolo al aire. Si notamos que hay algún signo de infección se puede utilizar algún antiséptico, como la clorhexidina o alcohol de 70 ºC. No tengas miedo de hacerle daño, porque esa zona ya no tiene sensibilidad.

Del mismo modo, no hagas caso de quienes aseguran que no debes bañar al pequeño hasta que se le caiga el cordón, porque lo único que conseguirás es que aumente el riesgo de infección.

Acude al pediatra si...
El cordón puede ser un punto de entrada de infecciones, y es importante tener controlada la zona. Llévale al pediatra ante estos síntomas:
• Si hay un enrojecimiento en la zona circundante del ombligo o notas que desprende mal olor.
• Si supura o si observas hemorragias intermitentes en la zona del cordón.
• Si el bebé rechaza el alimento, no quiere comer, tiene mal color, vomita o notas que no regula correctamente su temperatura corporal.
En el caso de que se produzca la infección, tu pediatra te recomendará antisépticos y pomadas antibióticas locales y, en algunos casos, tratamiento antibiótico por vía general. No te asustes por la posibilidad de que esto ocurra ya que, en general, el neonato es un paciente muy controlado cuyas visitas están muy pautadas, por lo que el pediatra te avisará si algo no va bien.

La temida hernia umbilical

Cuando el cordón no se cierra correctamente y el orificio permanece abierto puede producirse una hernia umbilical, es decir, una protuberancia alrededor del ombligo. Es un trastorno muy frecuente en los recién nacidos –afecta al 20 por ciento de los bebés y su frecuencia aumenta en los prematuros– pero no es grave. “Solemos dejarlas evolucionar porque suelen cerrarse de forma espontánea en el cuarto o quinto mes de vida. Si a los 12 meses no se ha cerrado de forma espontánea, indicamos tratamiento quirúrgico sobre los tres años de vida del pequeño”, explica el Dr. García-Sala. Y ten en cuenta que el uso de ombligueras o fajas no previene la aparición del problema.

Asesoramiento: Dr. Fernando García-Sala Viguer, profesor de Neonatología de la Unidad Docente de Matronas de la Comunidad Valenciana y autor de los DVD “Bienvenido a la vida: manual de instrucciones para padres”. www.bienvenidoalavida.es

 

Ana Vallejo