Cómo se custodia al recién nacido en el hospital

Existe un protocolo de identificación en todas las maternidades

Confundir a los bebés, tras su nacimiento, o que éstos desaparezcan de las maternidades es imposible hoy en día en España. Desde hace más de una década, todos los hospitales aplican un protocolo de custodia e identificación del recién nacido que evita cualquier equívoco o problema en su seguridad. 

 
Bebé la maternidad

Las noticias aparecidas en prensa en torno a la desaparición, hace ya varias décadas, de bebés en las maternidades españolas, ha creado alarma social. "¿Es posible que algo parecido ocurra hoy en día?, ¿es seguro el sistema de vigilancia de los recién nacidos en los hospitales?", son preguntas que los futuros papás pueden hacerse ante las informaciones que van surgiendo sobre este caso.

Pero afortunadamente, confundir bebés o que éstos desaparezcan de las clínicas es prácticamente imposible en la España actual. A partir del año 2000 todos los hospitales empezaron a aplicar de forma homogénea unos protocolos de custodia del recién nacido y un documento de filiación entre la madre y el hijo que evitan cualquier equívoco y garantizan la máxima seguridad en la identificación y la salvaguarda del bebé. 

Bajo control antes de nacer

Este protocolo se pone en marcha en cuanto la futura madre ingresa en el hospital. En ese momento, a ella se le adjudica un codificador irrepetible, infalsificable, que consta de cinco fragmentos y que se utiliza en la mayoría de las maternidades españolas. 

Dos de los fragmentos se adhieren a la documentación clínica y al DNI del recién nacido, y los otros tres, a la pulsera de identificación de la madre, a la del bebé y a la pinza de su cordón umbilical; pero antes del parto, estas tres pulseras se colocan juntas en la muñeca de la madre.El codificador neonatal no sólo relaciona de forma comprobable a la mamá y a su hijo en el momento del nacimiento, sino que también asocia su historial clínico y su documentación civil durante la permanencia de ambos en la maternidad.

Identificado en el paritorio

Cuando nace el niño, en el paritorio se realizan las pautas de identificación: la pulsera del bebé que la mamá llevaba en su muñeca se separa de la suya y, en su presencia, se coloca en el tobillo del recién nacido; después se hace lo mismo con el fragmento destinado a la pinza del cordón umbilical del bebé y se le pone en el ombligo.

Al mismo tiempo, se toman las huellas dactilares a ambos usando una tinta especial y se imprimen en la hoja amarilla que la madre entrega después en el Registro Civil y en el Documento de Identificación Sanitario Materno-Filial, al que se adhiere uno de los fragmentos del codificador. Éste es el primer carné del bebé, que su madre se lleva a casa y que completa la documentación civil que el hospital le dará para poder inscribir al niño en el Registro.

También en el paritorio se cumplimenta la historia clínica de la madre –con los datos del bebé, el sexo, la hora de nacimiento, su filiación y la historia del parto– y se abre la del niño, que se identifica con el último fragmento del codificador neonatal. 

Así, cuando la mamá y su hijo salen del paritorio –o del quirófano, en caso de cesárea–, lo hacen totalmente identificados y unidos, y de la misma manera abandonarán la maternidad. 

Evitar la separación madre-hijo

Ésta es otra fórmula –y una de las más eficaces– para prevenir los errores y problemas en la custodia de los recién nacidos. Por eso, los protocolos de identificación de los hospitales insisten en impedir la separación física entre la madre y el bebé, salvo que su salud lo requiera. También destacan la importancia de propiciar la unión entre ambos desde el momento mismo en que el niño nace; así, le ponen sobre el pecho de su madre y se conocen el uno al otro.

Asesoramiento: El equipo de matronas del Hospital Universitario La Paz, de Madrid. 

 

Gema Martín