"Culetear" y otras formas de gatear

Típico de niños vivarachos

Con el culete, las rodillas o los pies... En la actividad del gateo, cada bebé tiene sus preferencias. Y todas igual de válidas, porque lo importante no es la técnica, sino su habilidad para desplazarse sin ayuda.

 
gateo

No todos los bebés aprenden a gatear a la misma edad –en general, lo consiguen a los 9 ó 10 meses–; incluso hay algunos que pasan directamente de la fase de arrastre a caminar. El estilo ‘clasico’, es decir, con las manos y las rodillas apoyadas en el suelo, no está tan generalizado como puede parecer.

* El culeteo. Es una forma extraña de desplazarse que desarrollan algunos niños vivarachos e inquietos a los que se sentó de forma muy precoz. Sentados con cojines en el sofá o en la trona desde los primeros meses, estos bebés maduraron el tono muscular de la espalda lo suficiente como para mantenerse sentados sin ayuda y con cierta seguridad; pero nadie les explicó como bajarse al suelo para arrastrarse a por todas aquellas cosas que su postura de sentado les permite ver –tumbado el radio de visión es menor–. Así, desarrollan una forma de desplazarse que consiste en avanzar estirando y encogiendo las piernas. Estos niños se benefician de muchos aspectos del gateo, sin embargo el movimiento que practican no les permite ejercitar el tono muscular de la misma manera. Básicamente ejercitan los abdominales y un poco las piernas. Nada que ver con el modo de tonificar la espalda, los glúteos, abdominales y piernas de un gateador.
* El salto del conejo. El niño mueve primero, ambos brazos juntos y, después, las piernas también juntas.
* Gateo asimétrico. Con una rodilla extendida y la otra doblada.
* La marcha del oso. El niño gatea con la piernas extendidas. Se considera una evolución del gateo hacia la puesta en pie.

Al margen de utilizar una u otra técnica en el arrastre o en el gateo, es importante que el pequeño siga el llamado patrón contralateral cruzado, es decir, que mueva el brazo de un lado –por ejemplo, el derecho– y la pierna del otro lado –en este caso, el izquierdo– alternativamente en cruz. Es la preparación para el patrón de la marcha, donde se mueve una pierna a la vez que se acompaña del movimiento del brazo contrario.

Asesoramiento:

Paula Gómez de Castro, fisioterapeuta y psicomotricista del Centro Aleka (www.centroaleka.com)

 

Gema Martín




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