Juegos para estimular al bebé de 0 a 1 año en verano

Cómo ayudarle a hablar, andar...

En verano, fuera ropa, abajo los zapatos. Tu bebé ya puede agarrarse el pie y llevárselo a la boca, pellizcarse y encontrarse con el ombligo. Aprovecha este tiempo de libertad y relax para abrir su mente hacia nuevos retos.

 
Primeros pasos en la playa

Descubro mi cuerpo

El bebé no tiene conciencia de los límites de su cuerpo. Tiene que construir su imagen corporal y memorizarla. Ayúdale a ello con estos juegos:

  • Aprovecha vuestra mutua desnudez. Colócale sobre tu pecho, siéntale contra tus piernas dobladas, hazle pedorretas en el cuello, en la barriga. Piel con piel, mucho mejor.
  • Dale masajes, ahora que no hay riesgo de que se enfríe. Si tiene aún sus miembros encogidos, estíralos suavemente. No eches de menos ser un experto masajista. Déjate llevar por la intuición y acaríciale. 

Me abro a mis sentidos

El sol juega al escondite entre las hojas de los árboles, la brisa las mueve. Tu bebé se da cuenta de todo lo que baila a su alrededor y estira sus bracitos hacia ello. Escucha atentamente los sonidos repetitivos como los del grillo o de los pájaros. Enriquece su experiencia con estos juegos:

  • Coloca su cochecito en el lugar más fresco del parque. Acuéstale boca arriba y deja que contemple la naturaleza mientras encuentra el sueño. El despertar será maravilloso.
  • Acaricia su cuerpo con una brizna de hierba. Recorre con ella la planta de su pie, la nuca, las axilas... Observa su reacción y busca algo más suave, una pluma por ejemplo. Y algo más oloroso, una flor de lavanda.

Experimento

A tu bebé le encanta dar grandes manotazos en el agua y observar cómo salta y lo moja todo. Para experimentar, estos juegos son fantástico:

  • Ofrécele bote de yogur vacíos de diferentes tamaños. Algunos, los agujereas, otros no. Si tu bebé ya puede sentarse, colócale delante de una palangana con a de agua y deja que haga sus descubrimientos. Si aún es muy bebé, usa estos juguetes improvisados para jugar con el agua del baño sobre su cuerpecito.
  • Llena 3 cubos con agua fría, templada y más caliente respectivamente. Anímale a meter las manos en ellos y sentir la diferencia. 
  • En una bañera hinchable, báñale al aire libre y deja que lo salpique todo, tanto como se lo pida el cuerpo.

Me muevo

A menudo es durante las vacaciones cuando el bebé aprende a sentarse, a gatear o a ponerse de pie. Y es que ya no esta sujeto a la trona o la silla de paseo. Dispone de espacio y de estímulos que le despierten las ganas de desplazarse. Con estos juegos, lo conseguirá:

  • Túmbale en la hierba debajo de un árbol o de una sombrilla. Intentará arrastrase hacia la flor que se mueve o la concha blanca que asoma por la toalla.
  • Colócale sobre un balón hinchable. Deja que sus pies toquen el suelo y que se impulse hacia adelante. 

En su maleta para jugar

  • Una piscina hinchable
  • Cubo, palas y una pequeña regadera.
  • Una pelota de playa.
  • Un flotador que se adapte a la cintura o unos manguitos.

Para protegerle

  • Gorro.
  • Gafas de sol para bebé. 
  • Protector solar.
  • Crema contra los mosquitos y mosquitera.  
  • Un biberón de agua.
 

Gema Martín