Juegos de verano para estimular al bebé de 1 a 2 años

Vacaciones divertidas

Muy entretenidas. Así serán tus vacaciones si las vas a disfrutar con un bebé en su segundo año de vida. Y es que a esta edad, sólo quieren explorar y jugar. Con estos juegos, sus progresos serán inmediatos.

 
jugando en la playa

El verano y los espacios al aire libre abren un montón de posibilidades para que, jugando, el niño desarrolle todas sus aptitudes. 

Sus primeros pasos

Si cuando empezaron las vacaciones, tu bebé apenas caminaba, después de éstas volverá a casa con el paso más seguro. Al aire libre, podrás desplazarse a sus anchas. Olvídate de la silla de paseo y aprovecha el entusiasmo que despierta en él caminar erecto. No temas por las irregularidades del suelo. Tiene que aprender a guardar el equilibrio y para él es más fácil caminar en la playa o la hierba que sobre un parqué liso. Andar en la arena con los pies descalzos es un ejercicio estupendo para el arco plantar y el tobillio.

Juega a:

  • Perseguirle. A gatas o correteando, las risas están aseguradas.
  • Arrastrar objetos. Es su otra pasión. Ata a una cuerda pequeños objetos. Si ruedan, se mueven o meten ruido, tanto mejor.
  • Ponerse en cuclillas. A principio, necesitará tu mano para guardar el equilibrio y levantarse. Luego, verás que lo hace con total soltura. Llévale a observar las charcas que deja el mar y los bichitos en la hierba.
  • Dar patadas. Coloca botellas de plástico vacías en el suelo y...¡a derribarlas con el pie!

Agarrar y soltar con las manos

Hace meses que tu bebé sabe agarrar los objetos con las manos pero aún es brusco y el falta precisión. Le resulta más fácil tirar que colocar las cosas con suavidad y eso mismo es lo que irá mejorando con estas actividades.

Juega a:

  • Apilar. Hacer torres con envases vacíos es un estupendo ejercicio. Al principio, usa envases grandes como los de la leche o los huevos y luego aumenta la dificultad con los del yogur.
  • Dibujar. Dale un palo para que garabatee en la arena o la tierra.
  • Coger y soltar. Anímale a recoger del suelo pequeños objetos -conchas, piedrecitas, piñas- y guardarlos en un cubo.

Sin pañal

Aprender a vivir sin pañal es un paso importante en la vida del bebé y la de sus padres. No se logrará antes de que tenga la madurez suficiente para reconocer las señales que le envían su cuerpo de que su vejiga está llena. Además, deberá controlar sus esfínteres para abrir y cerrar las compuertas que retienen la orina. Antes de los 2 años, pocos niños lo logran pero en verano, se puede ir avanzando en el camino.

Juega a:

  • Dejarle corretear con bañador y sin pañal por el jardín o la playa. Si, al escurrirsele el pis por la pierna observas que le molesta, quiere decir que está preparado para ir aprendiendo a hacer sus necesidades en el orinal. Si no se da cuenta o no le importa, espera algo más.
  • Fijarse en otros animales. En vuestros paseos, llama su atención hacia perros y otros animales cuando hacen sus necesidades.
  • Jugar con grifos. Abrirlos, cerrarlos, llenar de agua la regadera y vaciarla ayuda a entender de forma simbólica el control de la micción.

En la mesa

Excepto los alimentos muy alergénicos como los mariscos, las fresas o los frutos secos y los muy grasos como los embutidos o los fritos, tu pequeño puede comer de todo. El verano y todas las frutas y verduras que nos trae es una época ideal para abrirle a nuevos saberes.

Juega a:

  • Visitar el mercado. En verano, los puestos del frutero se llenan de colores. Po en sus manos una fruta limpia y deja que la huela, la manosee, la mordisquee.
  • Pintar con fruta. Machaca cualquier fruta roja y jugosa, incítale a poner el dedo en el plato y pasearlo sobre una hoja grande. Pintará y probará.
 

Magda Campos