El bebé de 8 meses

Su desarrollo, sus progresos

Con un bebé de 8 meses en casa, ¡se acabó la tranquilidad de tu hogar! Sus progresos motores son tan rápidos que más vale ser precavida. En cualquier momento, te puede sorprender con una nueva habilidad... o una trastada.

 
el bebé de 8 meses

Cuando llegas a casa, te pide brazos, se cuelga de ti y no te quiere soltar. Y es que, para un bebé de 8 meses, su madre lo es todo. Lo has sido desde que nació pero ahora, él lo siente. Su amor es exclusivo: si te alejas, llora. Así será hasta que cumpla el año y medio.

Su cuerpo

Tu pequeño se mueve cada vez mejor. Puede pasar largos ratos sentado sin cansarse. Es un posición que le gusta mucho para jugar porque le libera las manos y le permite observar lo que ocurre a su alrededor. Pero si algo que desea está fuera de su alcance, se pone boca abajo y repta sobre la tripa hasta alcanzarlo. Los bebés aventajados en desarrollo psicomotor incluso gatean, aunque la edad media del gateo sean los 9 meses. Esta capacidad de desplazarse le abre horizontes inesperados que sabrá aprovechar. ¡Cuidado con los manteles, los cajones bajos, los objetos pequeños en el suelo,...! Y es que ahora no solamente se desplaza. También es capaz de agarrar entre su dedo índice y su pulgar objetos muy pequeños que, irremediablemente, se llevará a la boca. También le encanta introducir el dedo índice en espacios pequeños, por ejemplo los enchufes. No retrases más las medidas para evitar accidentes en casa. 

Su día a día

El bebé tarda unos 8 meses en sentir plenamente el apego hacia su madre. A partir de este momento, tú te conviertes en el centro de su vida. Nadie te hará más fiestas cuando llegues de la calle y nadie se disgustará más de tus partidas. Este fuerte sentido de pertenencia y vínculo hacia la figura materna -también la paterna si él se encarga de sus cuidados-  es una característica normal de su desarrollo afectivo. Algunos bebés lo llevan mejor que otros pero todos suelen llorar cuando se les separa de sus figuras de apego. Los psicólogos llaman a este comportamiento "angustia de separación". 

Esta demostración de apego va unido a otra reacción igualmente característica de esta etapa: el miedo a los desconocidos. Sobre todo si no van a la guardería, muchos bebés de esta edad lloran cuando se acerca una persona que no conocen, incluso cuando están en brazos de su madre. 

Si tu hijo tiene que empezar a ir a la guardería entre los 8 y los 18 meses, conviene acompañarle con tu presencia hasta que se familiarice con sus nuevos cuidadores. Así le evitaremos sufrimientos. 

Juega con él

A tu bebé le encanta tirar cosas desde su trona y observar cómo caen. Este juego os entretendrá durante largos ratos. Pero le puedes proponer otros igualmente satisfactorios para él. Por ejemplo,  juegos para estimular su olfato, juegos táctiles, juegos para desarrolla el sentido musical...

También le serán beneficiosas las  actividades encaminadas favorecer el gateo. Si bien muchos niños aprenden directamente a caminar, los psicomotricistas consideran que  el gateo es una etapa importante para el desarrollo de la inteligencia

 


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