El bebé de 3 meses

Su desarrollo, sus progresos

Con un trimestre de vida, tu pequeño se ha convertido en una pequeña caja de música. Llena la casa de sus balbuceos y sus carcajadas. En tan solo 3 meses, te cuesta reconocer en él el recién nacido que fue.

 
bebé de 3 meses

En estos 3 primeros meses de vida, la actividad principal de tu bebé ha sido comer y dormir. Y se nota: ha doblado su peso de nacimiento y añadido unos 10 cm a la altura que tenía entonces. Pero además, su cabeza también ha aumentado de volumen. Es un niño risueño y muy activo en su cunita.

Su cuerpo

Tu pequeño de 3 meses ya sostiene mucho mejor la cabeza lo que facilita mucho su manejo. Si le colocas boca abajo, se apoya sobre sus antebrazos y mira lo que hay a su alrededor. Si bien es importante acostar al bebé boca arriba para prevenir la muerte súbita, los especialistas en desarrollo psicomotor aconsejan  dejarle ratos boca abajo cuando esté despierto. Esta posición le permite tener una mejor visión de su entorno y fortalece los músculos de su espalda. 

Sus brazos y piernas se mueven de forma más coordinada. Los agita con vigor cuando está contento. Ha descubierto que tiene manos. Las abre y las gira delante de sus ojos para, al ratito, metérselas en la boca y chuparlas a placer. 

Su día a día

Tu bebé pasa cada día más tiempo despierto entre toma y toma. Por la noche, duerme algo más porque deja pasar más tiempo entre la última de la noche y la primera de la madrugada. Los  cólicos del lactante, si los ha padecido, van desapareciendo, llora menos y hace más ruiditos desde el fondo de su cuna. Tu casa se llena de sus balbuceos. Cuando le vas a buscar, te recibe con una gran sonrisa y reclama tus brazos agitando los suyos y las piernas.

Juega con él

A tu bebé no le gusta estar solo cuando está despierto. Procura colocarle cerca de ti, en una tumbona. Coloca en sus manos un sonajero para que lo mire, lo agite, lo chupe. También le puedes tumbar debajo de un gimnasio. Aún no sabe agarrar los objetos pero tenderá la mano hacia ellos y los tocará. 

Juega con todo su cuerpecito: hazle pedorretas, cosquillas, muecas, caricias y mira cómo se retuerce y se ríe. Procura darle masajes después del baño.

No descuides la música. Tu bebé es muy sensible a ella: cántale nanas, o ponle  música relajante para bebés