El bebé de 12 meses

Su desarrollo, sus progresos

Contemplas a tu bebé de 1 año y te cuesta recordar el recién nacido que fue. Las facciones de su cara han adquirido personalidad propia, se mantiene erguido y empieza a hablar. Muchos progresos en tan poco tiempo. 

 
el bebé de 12 meses

¡Qué orgullosa te sientes de tu bebé! Juntos, habéis recorrido un largo camino en estos 12 meses. Atrás han quedado las dudas e inseguridades. Él se ha convertido en un bebé cada vez más autónomo y sociable y vosotros en padres intuitivos que le entienden como nadie. 

Su cuerpo

Con un año de vida, tu pequeño pesa en torno a los 10 kilos -3 veces más que al nacer- y mide unos 75 centímetros -un 50 por ciento más-. Su crecimiento está marcado por la genética familiar y si averiguas los percentiles de talla y peso en los que se encuentra, sabrás en qué grupo de población se sitúa para su edad, entre los altos, medios o bajos. 

Si a lo largo del último trimestre, ha aprendido a gatear, posiblemente seguirá siento su forma preferida de desplazarse. Estadísticamente,  los bebés echan a andar entre los 12 y los 13 meses, pero no debes preocuparte si tarda algo más. La lentitud o precocidad en alcanzar estas etapas del desarrollo no son indicadores para predecir sus capacidades futuras. Se puede deber a las características de su organismo o porque ha recibido estímulos que le ha fortalecido

Al año, los sentidos del bebé están plenamente desarrollados. Es muy receptivo a lo que ocurre a su alrededor y se muestra curioso por todo. Necesita moverse, agarrar, tirar, arrastrar... todo le interesa pero su capacidad de atención es escasa. En seguida, se cansa.

Su día a día

Tu pequeño es un niño risueño que  llena la casa de sus carcajadas. Un payasete que sabe qué hacer para arrancarte las tuyas y cuando lo consigue, repite sus gracias. Con el paso del tiempo se ha vuelto muy cariñoso. Cuando le coges en brazos, te acaricia la cara, te da besos húmedos y aprieta su cabecita sobre tu pecho. Te derrites con sus artes de embaucador.

Atento a lo que haces y dices, imita tus gestos -ahora sabe quitarse el calcetín sin tu ayuda - y también tus palabras. Entiende muchas más y pronuncia claramente papá, mamá, agua, bebé... Muestra mucho interés por los niños pequeños y los animales. Le gusta observarlos cuando evolucionan a su alrededor. 

A partir del año, tu bebé podrá comer el menú familiar si tienes cuidado de evitar algunos alimentos y controlar la sal y la grasa. No te preocupes si observas que  come menos cantidad, no se ha vuelto inapetente, simplemente su ritmo de crecimiento disminuye. 

A la vez que gana en autonomía, su carácter se afirma. Cuando le impides hacer algo, se enfada y llora. Pero resulta fácil desviar su atención hacia otra cosa y calmar su rabieta. 

Juega con él

Tu pequeño ha ganado en destreza manual y disfruta apilando cubos, metiendo cosas pequeñas en otras mayores y jugando con sus juguetes de luces y sonidos. Aprovecha su primer cumpleaños para regalarle un correpasillos. Este juguete fortalece sus piernas y mejora su percepción espacial.  También le gustan los juguetes de arrastre y las mesas de actividades.

Su interés por los libros crece. Pasa las páginas y señala los dibujos cuando los nombras. Empieza a hacer sus primeros garabatos, una grandes rayas que van de un lado a otro de la hoja de papel. Su sensibilidad por la música es evidente. Tiene canciones preferidas y responde a ellas balanceándose sin perder el ritmo. 

 

Victoria Gómez