El bebé de 1 mes

Su desarrollo, sus progresos

Tu bebé ha cumplido un mes y ya parece muy distinto a cuando nació. Estos son los mayores progresos de sus primeros 30 días de vida.

 
el bebé de un mes

Si te fijas en la báscula, tu pequeño de un mes no solo ha recuperado su peso de nacimiento, lo ha superado en unos 600 g. Sus rasgos se han redondeado, su piel está más lisa y rosada. Pero han ocurrido muchos más cambios.

Su cuerpo

Tu bebé ha abandonado la posición fetal que tenía cuando nació. Si le colocas boca abajo, lograr levantar la nariz para respirar. Sus manos también se han abierto pero si introduces un dedo en ellas, cierra el puño con fuerza. Su pelo, esa especie de lanugo que le cubría la cabeza, también ha cambiado. Quizás haya caído casi por completo, sobre todo en la parte trasera de su cráneo. Puedes ver cómo late su fontanela en la parte alta de la cabeza

Cuando le tienes en brazos, te parece muy vulnerable porque no se sujeta la cabeza que le tambalea si no se la agarra con firmeza. Aún mantiene la mayor parte de  sus reflejos innatos: succión, búsqueda, reflejo de Moro, de la marcha... Por eso, conviene que le muevas con gestos seguros y suaves para no desencadenarlos.

Su día a día

Tu pequeño se pasa la mayor parte del día durmiendo y cuando está despierto, come o... llora, la forma más eficaz que tiene para que sepas que necesita tus cuidados. Lo que más le gusta, mirarte a los ojos cuando le alimentas. Esta es la distancia perfecta para verte con toda nitidez y se aprovecha para hundir su mirada en la tuya. 

 A menudo, tiene hipo producido por el aire que ha tragado y que presiona sobre su diafragma. Procura que, después de cada toma, eructe, hay posturas que ayudan. Cuando tiene hipo, cámbiale de postura y se calmará. 

Aunque no tenga el sueño cambiado, dormirá tanto de noche que de día y te despertará para mamar cada tres horas aproximadamente. Procura que las tomas de noche no se alarguen para que vaya percibiendo que no es lo mismo mamar de noche que de día. Por lo demás, ten paciencia y ajusta tus horarios de descanso y sueño a los suyos. 

Juega con él

- Abre y cierra tu boca bien grande y lentamente y espera a que te imite. 

- Pasa un juguetito delante de sus ojos para que lo siga con la mirada.

- Pon en marcha una caja de música o la que oías cuando estabas embarazada al acostarle. 

 


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