Descubre con qué temperamento ha nacido tu bebé

Adapta sus cuidados a su carácter

Desde la cuna, los niños ya muestran su carácter; unos se quedan felices en su hamaquita durante horas, pero otros reclaman una atención constante de sus padres. Ten en cuenta sus diferencias de personalidad a la hora de tratarles.  

 
Bebé sentada

Los bebés nacen con un carácter bien definido. Algunos son tranquilos, duermen plácidamente y pueden pasarse horas jugando con su tren favorito; otros son unos trastos que gatean a toda velocidad por la casa y pasan de una actividad a otra en cuestión de minutos. Y dado que ese carácter es muy distinto, también lo son sus necesidades.

El temperamento con el que nacen

Todos los los bebés vienen al mundo con lo que los expertos llaman “temperamento”, es decir, la tendencia individual a responder de una determinada forma a los estímulos y las experiencias que el entorno ofrece. Luego, el ambiente en el que crecen y la educación que reciben irán moldeando esa personalidad heredada de sus padres o abuelos hasta conformar su propio carácter.

Los famosos psiquiatras Alexander Thomas y Stella Chess agrupan a los bebés en tres categorías "temperamentales" en función de los rasgos con lo que nacen: 

  • Niños fáciles: son pequeños alegres, que se adaptan con facilidad a las rutinas familiares y aceptan sin problemas las experiencias nuevas.
  • Niños difíciles: recién nacidos irritables, muy activos y de hábitos irregulares, que se adaptan mal a los cambios y tienden a reaccionar de forma intensa ante las nuevas experiencias.
  • Niños lentos: bebés algo inactivos, que reaccionan poco a lo que ocurre a su alrededor y que se adaptan lentamente a las novedades. 

Sobre esta base general, los niños se comportan de diferente manera en función las situaciones en las que se encuentren. Por ejemplo, un niño de temperamento fácil, que duerme muy bien y siempre a las mismas horas, probablemente tenga dificultades para hacerlo si no se le respeta su rutina.

Adapta sus cuidados

Por supuesto, todos los bebés necesitan unos cuidados básicos e iguales para su correcto desarrollo. Pero, además, en función de su carácter, puedes aplicar unas pautas u otras que le ayudarán a crecer sano y feliz.

Para los nerviosos:

  • Procura que el bebé viva en un ambiente siempre previsible, respeta mucho sus rutinas.
  • Evita los ruidos ambientales, procura que duerma en la habitación más tranquila y con pocos elementos decorativos.
  • Háblale en voz suave y evita los movimientos bruscos.
  • Procura bañarle por la tarde-noche. No insistas en darle un masaje si ves que está irritado.
  • Dale el pecho o el biberón antes de que tenga mucha hambre.
  • No le sobreestimules. Dale los juguetes de uno en uno.
  • Ten mucha paciencia con él.

Para los lentos:

  • Si tu bebé es un dormilón que no se despierta para pedir su toma, despiértale.
  • Habla mucho con él, cántale y ponle música de bebés.
  • Después del baño, dale masajes para ayudarle a sentir los límites de su cuerpo.
  • Haz gimnasia para bebés.
  • Estimula sus sentidos con juegos. 
  • Si puedes, llévale a matronatación

Para todos:

  • Asegúrate de satisfacer adecuadamente sus necesidades y respetar sus rutinas.
  • Arrópale en tu regazo y pon su cabecita en tu corazón para que pueda escuchar tus latidos igual que cuando estaba en tu útero.
  • Mécele en tus brazos o acúnale cuando llore. Se sentirá protegido y seguro.
 

Gema Martín