Los primeros baños de mar con el bebé

Bien protegido

Llévalo a la playa y disfruta de sus primeros chapoteos a la orilla del mar, siguiendo unas pautas básicas para protegerlo.

 
bebé mar

El agua del mar, bueno para su salud

El agua de mar contiene elementos necesarios para el buen funcionamiento del metabolismo. Entre ellos, oxígeno, nitrógeno, flúor, cobre, hierro... Algunas de estas sustancias son antitumorales, antibacterianas y antivirales. Además, es una medicina natural. A través del contacto de la piel con el agua del mar, tu organismo recibe minerales como el yodo –muy necesario en bebés–, el potasio, el cinc o el sodio. Sin olvidar que la presión hidrostática activa la circulación sanguínea.

Los primeros baños

Si tu hijo nunca se ha bañado en el mar, puede que la primera vez le impresione, sobre todo si el agua está fresca. Procede poco a poco, deja que hunda sus pies en el agua y que dé saltitos mientras tú lo tienes bien sujeto de la parte superior del tronco. Procura que haya poco movimiento de olas y no le fuerces para que su primera experiencia en el mar resulte agradable. Aclárale con agua dulce tras el chapuzón para evitar que su piel se irrite al mezclarse su propio sudor con la sal marina.

Aguas frías

Si el agua está demasiado fría, no conviene que bañes a tu pequeño. Presta siempre atención al color de sus labios y su piel. Si ves que adquiere un tono amoratado, sácalo del agua enseguida y sécalo bien para que se le quite el frío lo antes posible. En cualquier caso, no lo tengas más de cinco minutos en el mar.  

Ojo también a los cortes de digestión. Para evitarlos, respeta los horarios después de las comidas –dos o tres horas– y no lo sometas a cambios bruscos de temperatura, por lo que tendrás que protegerlo tanto del frío como del sofoco.

 

Laura Gómez Lama




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