Los beneficios del colecho

Algunos psicólogos aseguran que dormir con el bebé mejora su sueño

Cada vez más padres deciden compartir la cama con su hijo, una práctica que se llama colecho y que, según algunos psicólogos y pediatras, ayuda al bebé a conciliar el sueño y es beneficiosa para él y para su papás. 

 
Dormido con mamá

Cuando hablamos de sueño infantil, hay dos corrientes clásicas y enfrentadas: la educativa –cuyo máximo exponente es el Dr. Eduard Estuvill– que considera que "dormir bien" es un hábito que se aprende y que, por lo tanto, puede enseñarse al niño; y la corriente naturalista, que opina que dormir no es un hábito sino un proceso evolutivo. Según dicen los psicólogos y pediatras partidarios de esta "escuela", los niños irán durmiendo más horas seguidas según vayan creciendo, de manera natural y sin necesidad de enseñarles. Entretanto, se les puede ayudar usando técnicas que no les traumaticen, como el colecho, que ahora te explicamos:

  • ¿En qué consiste? En compartir la cama con el bebé, una medida que, según dice la psicóloga Rosa Jové en su libro Cariño y teta, mejora el sueño infantil y es muy beneficiosa para los niños y sus papás. Además, el colecho no es dormir toda la noche con el pequeño: se puede realizar en la primera fase del sueño y si se despierta llorando.
  • Beneficios: ayuda al bebé a pasar de una fase del sueño a otra de forma más natural porque su respiración se sincroniza con la de la madre; favorece la regulación de su temperatura corporal; permite a la mamá conciliar el sueño con más facilidad mientras alimenta a su hijo por la noche, y crea un vínculo sólido entre padres e hijos.
  • Precauciones: si vas a dormir con tu hijo –siempre en cama, nunca en el sofá–, debes guardar algunas medidas de seguridad. El colchón ha de ser duro para que el niño no quede atrapado, las sábanas no han de tener lazos o cintas y los padres no deben ser fumadores habituales ni padecer obesidad. Por supuesto, tampoco consumidores de drogas o alcohol. 

Fuente: Cariño y teta, manual de instrucciones del bebé para torpes, de Rosa Jové. Ed. Anaya.

 

Gema Martín