Dormir boca arriba, jugar boca abajo

Medidas para que no se le deforme la cabecita

Gracias a las  fontanelas, la cabecita del bebé se ha podido amoldar al canal del parto. Mientras estén en proceso de cierre, su cráneo sigue siendo blando y se puede deformar si está acostado siempre en la misma posición. El problema se llama plagiocefalia y éstas son las medidas para evitarlo.

 
bebé boca abajo

Hoy, por fortuna, las mamás acuestan a sus bebés boca arriba. Desde que se ha podido establecer la relación entre la muerte súbita y la postura del bebé para dormir y se ha dejado de acostarle boca abajo, su incidencia ha descendido en más del 50 por ciento. Esta posición comprime sus vías respiratorias lo que podía provocar el síndrome en bebés propensos a sufrirlo. Aunque los motivos que lo desencadenan no se han aclarado del todo, las últimas investigaciones apuntan al cerebro del recién nacido y un problema en el control de la respiración, ritmo cardíaco y despertar en caso de respirar poco oxígeno. Esto explicaría su relación con la posición para dormir y su mayor incidencia en casas donde su fuma.

Muchas ventajas, algunos inconvenientes

Dormir al bebé boca arriba tiene todas las ventajas pero también algunos inconvenientes. Se ha observado un aumento de casos de plagiocefalia. Al pasar muchas horas en la misma posición, su cabecita se va aplastando poco a poco, sobre todo en la zona de la nuca. Por eso conviene girarla hacia un lado y luego otro o incluso acostarle de lado de vez en cuando. Cuando esté despierto, es aconsejable cambiar de postura.

Jugar boca abajo

Los riesgos de muerte súbita ha invalidado la postura boca abajo para dormir, no para jugar. No sólo protege la forma de su cabeza, fortalece sus hombros, espalda y cuello. Apoyándose en sus bracitos, puede flexibilizar su columna vertebral y adquirir el tono muscular para sujetar la cabeza primero, el pecho después y luego, darse la vuelta. Ademas, al elevar la cabeza para sujetarse, el bebé percibe lo que le rodea de otra manera, los objetos están más a su alcance. Deseará cogerlos y poco a poco, empezará a reptar y gatear.

* Durante las primeras semanas de vida. Mantén a tu recién nacido boca abajo sobre tu abdomen. Es una posición natural muy agradable para ambos y que favorece el apego. También puedes colocarle sobre tu pecho, con la cabeza ligeramente colgando de tu hombro, una postura que también le resulta muy ergonómica.

* De 2 a 3 meses. Siempre que esté despierto deja a tu bebé boca abajo a ratitos en su cuna. Acostúmbrale poco a poco y verás que no sólo no protesta sino que le gusta. 

* A partir de los 4 meses. El bebé ya sujeta bien la cabeza y está muy atento a lo que le rodea. Se apoya sobre las manos por periodos cada vez más largos. Ponle a jugar boca abajo en el suelo sobre una manta de actividades. Pronto le verás darse la vuelta y cambiar él sólo de postura.

 


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