Características del sueño del bebé

Pequeñas siestas entre toma y toma

Los bebés no duermen como los adultos. Su ritmo de sueño tardará en torno a un año para ir acercándose al del adulto.

 
bebé dormidito

No duerme como tú

Antes de preocuparte por lo bien o mal que duerme tu bebé, has de saber que su sueño no es exactamente igual que el tuyo. En los adultos el ritmo de dormir y estar despierto está claramente ajustado al periodo de 24 horas –ritmo circadiano–, lo que significa que el periodo de sueño principal se da durante la noche. Por el contrario, los bebés duermen en periodos de 3 o 4 horas, independientemente de que sea de noche o de día. A medida que pasa el tiempo, tu pequeño estará despierto más horas durante el día y sus ciclos de sueño serán más largos durante la noche.

Además de la frecuencia de sus despertares nocturnos, el sueño de los niños tiene otra peculiaridad: está dividido en dos fases.
* Sueño activo. En ella, el bebé hará ruiditos y gestos con la boca, tendrá una respiración más agitada y moverá los ojos y las extremidades.
* Sueño tranquilo. El bebé duerme profunda y relajadamente, sin movimientos oculares y corporales y con una respiración regular.
En los primeros meses de vida, el sueño activo ocupa prácticamente la mitad del tiempo en que el niño duerme. Poco a poco, el niño irá madurando y el sueño activo se irá reduciendo hasta alcanzar la proporción que ocupa en el adulto: un 25 por ciento. Por eso no debes preocuparte si tu pequeño parece intranquilo cuando duerme.

¿Duerme lo suficiente?
¿Pero cuántas horas necesita dormir un bebé? Eso depende de la edad y de las características de cada pequeño. Igual que ocurre con los adultos, algunos son más dormilones que otros. Para saber si tu bebé descansa lo suficiente no tienes más que observarle durante el día: si tiene energía, está alegre y se comporta con normalidad no tienes que preocuparte.

Los bebés ya duermen cuando están en estado fetal, sobre todo en el tercer trimestre de embarazo. En la tripa de su mamá, presentan momentos de vigilia seguidos de periodos de inactividad muy semejantes a las fases de sueño que tienen los recién nacidos. Cuando vienen al mundo duermen mucho, de 16 a 18 horas. Cada 3 a 4 horas, se despertará y pedirá de comer. A partir de los seis meses siguen haciéndolo, pero sus momentos de sueño por el día son ya más cortos, hasta que al cumplir un año sólo necesitan una o dos siestas para recuperar fuerzas

Asesoramiento: Rosa Jové, jefa de Psicología del Centro Médico CMS.

 

Gema Martín