Las unidades de Neonatología no favorecen el piel con piel

Dificultan el acceso de los padres

12/02/2013

La asociación El Parto es Nuestro ha elaborado un exhaustivo informe en el que ha analizado la accesibilidad de los padres y madres a las unidades de Neonatología de los hospitales españoles para estar con su bebé prematuro.

 
Bebés prematuros

Lo dicen las organizaciones sanitarias nacionales e internacionales y lo demuestra la práctica diaria en muchas unidades de Neonatología de diferentes hospitales: la separación temprana de una madre y su bebé prematuro no es necesaria ni recomendable salvo en contadas excepciones.

Y pese a ello, la asociación El Parto es Nuestro ha constatado que son muchos los centros que no favorecen ese contacto piel con piel de padres y prematuros, lo que les ha llevado a elaborar un “Informe sobre la accesibilidad de las madres y padres en unidades neonatales y el cumplimiento de los derechos de los bebés ingresados” en el que analizan el libre horario de acceso a la unidad neonatal las 24 horas, que no se restrinjan las horas de lactancia para que esta pueda ser a demanda y la puesta en práctica del Cuidado Madre Canguro (CMC), también conocido como piel con piel. Y se centra en estos tres aspectos no de forma gratuita, sino por ser los tres aspectos que la Organización Mundial de la Salud considera básicos en una unidad de este tipo.

El estudio, que puede consultarse ya por comunidades autónomas en la web de la asociación, arroja datos esclarecedores como que sólo el 41% de las unidades neonatales de la Comunidad de Madrid y Cataluña cumplen estos principios; datos que descienden al 40% en Andalucía, el 23% en la Comunidad Valenciana, el 20% del País Vasco o el 0 de Galicia, donde ninguna de sus unidades cumple con los tres principios.

Debemos tener en cuenta que hace apenas siete años estos datos eran inferiores al 10% y que hay honrosos casos como el del hospital 12 de octubre de Madrid o el Vall d’Hebron en Cataluña que están abriendo camino para que otros centros adopten estos códigos de buenas conductas por el bien de los seres más vulnerables de la sociedad, los bebés prematuros. 

 

Laura Jiménez