Las posibles secuelas de nacer prematuro

Cómo será su futuro

Una vez superados los primeros obstáculos para su supervivencia, los padres de prematuros no se libran facilmente de la gran pregunta: ¿le quedarán secuelas? La respuesta es esperanzadora para la mayoría de ellos.

 
prematuro

En España, un 9% de los bebés nacen antes de terminar la gestación. La buena noticia es que las tasas de supervivencia han aumentado mucho. Hoy, bebés que apenas llegan a los 500 g de peso salen adelante. Pero si bien la viabilidad de estos pequeños cada vez es mayor, también lo es que pueden enfrentarse a graves complicaciones de salud y desarrollo. La posibilidad de sufrir secuelas está íntimamente relacionada con la semana de gestación en la que nazca y con las circunstancias que hayan provocado ese parto prematuro. Así, los bebés que llegan al mundo antes de la semana 24 tienen serias posibilidades de desarrollar discapacidades como parálisis cerebral, ceguera o sordera. Por el contrario, a partir de la semana 28, en la que el bebé suele alcanzar los 1.500 g, la incidencia de secuelas graves baja considerablemente. 

¿Se puede predecir a pocos días del nacimiento si el bebé tendrá secuelas importantes derivadas de su prematuridad? "Podemos predecir la mayoría de las secuelas neurológicas –que son más importantes por su carácter discapacitante–, ya que se relacionan muy fácilmente con las imágenes que tenemos del cerebro del niño por ecografía. Es muy improbable que un niño con una ecografía cerebral normal desarrolle una secuela importante" aclara el neonatólogo Dr. Manuel Sánchez Luna.

El seguimiento de los grandes prematuros

Para los grandes prematuros –de menos de 1.500 g de peso–, los hospitales tienen establecido un programa de control específico que consiste en exámenes periódicos y multidisciplinares. Los bebés pasan por las consultas de neumología, oftalmología, cardiología… con el fin de detectar a tiempo las posibles secuelas, y minimizar así sus consecuencias con tratamientos tempranos. El seguimiento se extiende hasta los 2 años de edad –aunque en algunos hospitales llegan hasta los 5 o 6 años–, ya que ciertos problemas, como la dificultad de aprendizaje, se manifiestan en el momento de la escolarización. 

Para el resto de los prematuros, será suficiente con las revisiones realizadas por su pediatra. Para su evaluación, utilizará las tablas de crecimiento y medirá sus hitos de desarrollo no en función de su edad cronológica, sino de su edad corregida –su edad actual menos el número de meses de prematuridad.

Estimulación extra

Es fundamental que los grandes prematuros sigan un programa de atención temprana a su salida del hospital y hasta los 6 años de vida. Se trata de aportar a aquellos bebés que presentan deficiencias en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlas, un conjunto de estímulos que les ayuden a superar o minimizar esos trastornos y favorezcan su integración en la escuela, la familia y la sociedad. Así, reciben sesiones de fisioterapia, logopedia o estimulación temprana en centros especializados. En opinión del Dr. Manuel Sánchez Luna, "cuanto más tarde se inicie el programa de atención temprana, peores serán las expectativas de desarrollo para el niño. Ésa es la razón por la que tenemos consultas de seguimiento, para detectar y corregir estos problemas a tiempo". 

Asesoramiento: Dr. Manuel Sánchez Luna, neonatólogo.

 

Raquel Burgos




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