Las características del bebé prematuro

No caigas en la trampa

Los prematuros parecen tan frágiles que despiertan sentimientos de protección y algo de lástima. Pero sólo necesitan amor y cuidados apropiados a sus necesidades para crecer. Excederse les perjudica. 

 
prematuro

Comparando con bebés nacidos a término, los prematuros son más dormilones y se cansan antes de comer. Al ser más inmaduros, les cuesta más sostener la cabeza, fijar la mirada,  succionar el pecho, controlar la temperatura corporal y reclamar la comida. Pero son capaces de sonreír, oyen muy bien (reconocen la voz de su madre), huelen muy bien y agradecen el masaje corporal y el contacto  piel con piel. Ten estas características en cuenta cuando te relacionas con tu pequeño.

Lo que debes evitar con un bebé prematuro

1. No le sobreprotejas. Los bebés prematuros tienen un aspecto de fragilidad que nos lleva a querer protegerlos más de la cuenta. El miedo a que enferme o  sufra secuelas, a que no gane peso… dan lugar a que los padres adopten unas medidas excesivas de protección, que no le beneficiarán en un futuro

2. No le sobrestimules.  Al observar un retraso en la adquisición de habilidades, los padres tienden a sobrestimular al bebé durante los primeros meses de vida. Ten en cuenta que necesita más tiempo que los demás niños, y que si le saturas, puedes conseguir el efecto contrario al que buscas: tu bebé puede cansarse y «negarse» a aprender. 

Además, estos dos comportamientos tienen una tercera consecuencia. Si te vuelcas en exceso en tu bebé, es fácil que descuides al resto de la familia, algo que debes evitar sobre todo si tienes otro hijo mayor.

 


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