El bebé babea mucho

¿Por qué le pasa?

Sus manos, su camisa, las sábanas, tu hombro… Tu bebé lo empapa todo con sus babas. Descubre por qué aparece este fenómeno y cómo puedes evitar irritaciones en la zona de la boca.

 
babeo

Apenas ha cumplido diez semanas de vida y tu bebé ya ha empezado a segregar ese líquido espeso y tan pegajoso que empapa todas sus cosas.

Las causas
 Aunque es cierto que los bebés producen más saliva que los adultos, la verdadera razón que les hace expulsarlas fuera de la boca es que aún no han aprendido a tragar. Se estima que un adulto targa cada cuatro o seis minutos durante el día y cada siete u ocho por la noche. Mientras, un bebé no lo hace más que cuatro veces cada hora por lo que toda la baba que no traga, sale fuera de la boca.
 El mecanismo por el que tu bebé traga la leche de tu pecho no es igual pues al mamar, él debe hacer un esfuerzo con los músculos de su boca y sabe que todo movimiento de succión debe ir seguido de uno de deglución. Es por eso que algunos pequeños babean menos si se les ofrece un chupete, pero su uso puede aumentar la irritación de la zona de la boca por el material con que están fabricados.

Dientes y algo más
 El aumento en la salivación coincide con dos momentos clave en el crecimiento del niño: la erupción de los dientes y, más adelante, la introducción de la alimentación complementaria.
  - Los dientes. Aunque el primero aún tardará unos meses en brotar, a partir del tercer mes de vida se producen movimientos en los núcleos dentarios bajo su encía, lo que le causará irritación y molestia. La saliva actúa como un lubricante y contiene enzimas que luchan contra las infecciones. Por eso su producción de saliva aumentará cada vez que le salga un diente.
- La dieta complementaria. En torno al cuarto mes de vida, los nuevos sabores que ofrecerás a tu hijo será un estímulo para sus papilas gustativas, que segregarán más saliva. Aunque es muy pequeño para masticar todavía, sí puede ensalivar, mezclar los alimentos, deshacerlos… en el proceso que le hará aceptar trozos más grandes después. La saliva actúa aquí como lubricante del bolo alimenticio que debe llegar a su estómago.

Evita irritaciones
Las babas no generan molestias a los bebés, pero pueden irritar la zona peribucal, provocando una dermatitis, más grave en invierno por culpa del frío. Para evitarla, emplea una buena crema hidratante, especialmente formulada para esta zona y que crean una película protectora alrededor de la boca que actúa como aislante e impide la irritación, pues la baba resbala sobre ella.
 Además, conviene que le seques la boca, el mentón y el cuello a menudo y que uses un babero absorbente para impedir que toda su ropa se empape. Por la noche, coloca una toalla bajo la sábana para que la ropa no esté siempre mojada.

¿Hasta cuándo babeará?

La edad a la que un niño empieza a tragar su saliva con normalidad es muy variable. Se considera normal hasta los 18 meses y no es extraño que unos bebés babeen más que otros.
 Si presenta otros síntomas, como irritabilidad nocturna o regurgitaciones, consulta con tu pediatra para que se asegure de que no tiene ningún problema de salud pues los pequeños con reflujo generan más saliva para proteger la boca del contenido ácido del vómito.

Asesoramiento: Dr. Jorge Martínez Pérez, médico adjunto del Servicio de Pediatría del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, de Madrid.

Laura Jiménez