Dispositivos digitales y cuidados del bebé

Qué aportan para su seguridad

Aplicaciones de control de movimiento desde el móvil, bodis, patucos y hasta pañales inteligentes. ¿Qué aportan los `wearables´ y otras aplicaciones digitales al cuidado del bebé? ¿Son útiles en la prevención de trastornos? ¿Transmiten mayor tranquilidad a los padres? El Doctor Jorge Martínez, pediatra en el Hospital Niño Jesús de Madrid nos ayuda a aclarar estos temas.

 
Los dispositivos digitales de última generación y los cuidados del bebé

¿Controlas desde tu móvil tu actividad física diaria y tus constantes vitales? Según los últimos estudios de mercadotecnica, eres un potencial comprador de dispositivo digital para bebés. Y eres afortunado porque tienes mucho donde elegir: pañales inteligentes que analizan los fluidos recogidos para diagnosticar los riesgos de deshidratación, infecciones urinarias o problemas renales, patucos que miden los movimientos del bebé en la cuna y alertan de la falta de movimiento si ésta se produce, aplicaciones de móviles que avisan de la hora de las rutinas del bebé… Frente a tanta innovación, los intercomunicadores parecen de otra época.

Veamos los dispositivos digitales de mayor éxito en Estados Unidos. Sproutling, un monitor en forma de corazón, se coloca en el tobillo del bebé y mide su temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, los movimientos mientras duerme, la temperatura y hasta la luz de la habitación. Está sincronizado al móvil y manda las notificaciones que se tercian. Mimo, body sincronizado al teléfono y equipado con sensores respiratorios de movimiento, está preparado para avisar de síntomas de muerte súbita. Monbaby es un monitor inteligente que se coloca en cualquier prenda del bebé, controla su frecuencia cardíaca y sus movimientos mientras duerme y manda alertas importantes al móvil. Owlet tiene funciones parecidas pero bajo forma de patuco. En el extenso universo de las apps, Baby Connect ocupa un lugar destacado. Registra hasta 100 millones de eventos provenientes del bebé.

La gran pregunta es si tantos aparatos digitales van a mejorar la seguridad del bebé y la tranquilidad de sus padres. O todo lo contrario: aumentar el estrés o llevarles a dejar al bebé en manos de un cuidador digital. Hemos formulado esta y otros preguntas  al doctor  Jorge Martínez, pediatra en el Hospital Niño Jesús de Madrid. Estas son sus respuestas.

A nivel sanitario, por ejemplo en la prevención de la muerte súbita del lactante ¿esta monitorización constante del bebé puede ser eficaz?

Puede servir de ayuda para detectar pausas de apnea o alteraciones de la frecuencia cardiaca. Si salta la alarma, debemos interpretarla en su justa medida, considerando al niño en su globalidad. Hay que aclarar que estos dispositivos por sí mismos no son terapéuticos.

¿Qué efectos pueden tener sobre los cuidados que recibe el bebé?

En determinadas circunstancias, las familias o los padres pueden confiarse o delegar en el dispositivo su responsabilidad como cuidador. Pueden tecnificar el cuidado y la crianza del los niños. También puede interferir en la relación padre-hijo al generar ansiedad. Se trata de simplificar y ayudar, no de generar preocupación.

¿Qué ha supuesto la incorporación de los vigilabebés en la vida de los padres y la salud del bebé?

Han conseguido conectar zonas alejadas de la casa. Con ellos, el tiempo de reacción ante un despertar o malestar del bebé se ha cortado y se ha podido llegar antes incluso de que empiece con llanto muy intenso. 

¿El efecto vigilabebés se ha visto en la prevención de accidentes?

Colocar una cámara de video para vigilar al bebé, no está actuando sobre la prevención sino sobre el tiempo de reacción que se ha acortado. Pero muchas veces llegamos cuando se ha producido el accidente.

¿Vivir en un entorno lleno de ondas puede ser perjudicial para la salud de los niños?

No se ha demostrado que la presencia de ondas electromagnéticas tenga repercusión sobre nuestra vida. Prueba de ello es que en la mayor parte de los domicilios, disponemos de sistemas Wi-Fi, varios dispositivos móviles de telefonía, ordenadores, tablets, etc... sin que se haya podido demostrar aumento de la prevalencia de determinadas enfermedades.

¿Estos dispositivos mejoran la vida de las familias con niños pequeños?

Respecto a nuestras rutinas, podrían llevarnos a confiarnos en que el niño está vigilado. Puede que omitamos determinadas conductas de control y vigilancia que deberían corresponder a los padres por el hecho de ser padre. Es algo que merece nuestra atención.

 

Victoria Gómez