Cuida su piel en la bañera y con el pañal

Es muy delicada

La piel del bebé es cinco veces más fina que la de un adulto. Requiere mucho mimo en su aseo diario. Todos los productos que utilices, desde el champú hasta la colonia, deben ser específicos para bebés.

 
 

Cómo bañar al bebé

La puericultora Luisa López te indica los pasos a seguir para bañar al bebé: cómo sujetarle en el agua, lavarle, secarle...

En la bañera

Una vez en el agua, se recomienda diluir los productos en ella en lugar de aplicarlos directamente sobre la piel del bebé; también es preferible que le frotes con la mano realizando movimientos suaves y cuidadosos en lugar de usar una esponja y, si decides utilizarla, que sea marina natural. Renuévala o métela en la lavadora a menudo para que no acumule gérmenes por la humedad.
Prueba los jabones neutros, delicados y ausentes de perfume –si no, podrían resecar su piel–, con aceites vegetales y plantas como camomila, aloe vera, jojoba, karité… Y para su cabello, champúes infantiles que no dañan las mucosas ni irritan los ojos.

Fuera de la bañera, aprovecha la humedad en su piel para hidratarla mientras le das un masaje con aceite o crema. Los que contienen glicerina y extractos vegetales son un buen protector cutáneo y mantienen la epidermis en su estado óptimo de hidratación.

 

 

Cómo cambiar los pañales del bebé y mantener su piel sana

Paso a paso, cómo cambiar los pañales del bebé, mantener la higiene de su culito y evitar la dermatitis del pañal. Fragmento del DVD "La piel" de la colección "Bienvenido a la vida", del Dr. Carlos Guillén.

La zona del culete

Como está permanentemente cubierta por el pañal y, a menudo, en contacto con el pis y las heces, el área del culete requiere un cuidado continuo y especial atención.
Es muy común que las bacterias que se forman a raíz de esta humedad caliente sobre la piel y el roce generen lo que se denomina “dermatitis del pañal”, que ocasiona enrojecimiento e inflamación en las nalgas, la ingle e incluso los pliegues de los muslos. Para evitar su aparición, puedes emplear toallitas húmedas o una esponja bien limpia y escurrida para retirar cualquier resto de suciedad en cada cambio de pañal y aplicar pomadas especiales que actúan como aislante y dermoprotector.

¡Qué bien huele!

Y como toque final de su aseo diario, el perfume. Si te gusta el delicioso aroma que desprenden las colonias de bebé, debes tener en cuenta que muchas de estas fragancias contienen alcohol, un elemento muy agresivo para una piel tan frágil, que puede producir sequedad, y otros componentes que podrían causar problemas de fotosensibilización. Asegúrate de que el porcentaje de alcohol es bajo y rocíala sólo en la ropa, nunca directamente sobre la piel.