Prevenir y curar grietas y pezones dolorosos

Frecuentes al principio de la lactancia

Los pezones dolorosos y las grietas son pequeños problemas que suelen entorpecer los inicios de la lactancia. Pero se pueden evitar y, si ocurren, no deberían provocar su abandono.

 

El amamantamiento no duele, sin embargo es frecuente que, al inicio de la lactancia, muchas madres se quejen de dolor en la zona del pezón. Se ha podido hallar varias causas:

  • Un dolor fisiológico transitorio. En estos primeros días, los conductos no están muy llenos de leche y, por tanto, la duración de la presión que realiza tu bebé al mamar es mayor. Pero pasados unos días, las molestias tienen que haber cedido. 
  • Mala posición del bebé al pecho.  Si el pezón está mal colocado en la boca del bebé, la succión es ineficaz y puede resultar irritante lo que termina provocando lesiones en forma de  grietas, que suelen ser realmente dolorosas. 
  • Una retirada incorrecta del niño del pecho. Introduce tu dedo en la comisura de sus labios, deja que entre un poco de aire y retira el pezón de su boca suavemente.
  • El uso de productos cosméticos que irritan el pezón. Recuerda que la mejor medicina para proteger tu pezón es una gota de leche sobre la areola. 
  •  La aparición de  grietas

5 estrategias para aliviar las molestias

  1. Revisa la postura del bebé. Es importante que esté adecuadamente colocado en tu regazo y que mame de la areola y no sólo del pezón.
  2. Amamanta con frecuencia para evitar que el pecho esté muy lleno y turgente, algo que dificultaría el agarre a tu pequeño. También puedes sacarte un poco de leche con  el extractor antes de la toma.
  3. Ofrécele primero el pecho menos dolorido para que cuando llegue al afectado la succión sea menos vigorosa.
  4. No te laves el pezón antes y después de la toma con agua y jabón, ya que lo irritarías más. Quita la saliva del bebé con una gasa estéril, sácate unas gotas de leche, extiéndelas por el pezón y la areola y deja tu pecho secar al aire.
  5. Si usas compresas protectoras, cámbialas con frecuencia para evitar la humedad en los pezones.

Como curar las grietas

Cuando no se corrige el problema que causa el dolor -a menudo una mala colocación del bebé-, la irritación evoluciona en una lesión que puede ir desde pequeñas fisuras hasta grietas que sangran. 

  1. Si tienes grietas, la primero es revisa la postura del bebé. En caso de dudas, tu matrona te dará las instrucciones para ello.
  2. Aumenta la frecuencia de las puestas al pecho para evitar la ingurgitación mamaria y facilitar el agarre al bebé.
  3. Empieza por el pecho no agrietado o por el menos afectado. Así evitarás la succión demasiado vigorosa del inicio.
  4. Si te duele mucho, intenta con una pezonera de silicona.
  5. El uso de una crema de lanolina modificada te ayudará a cicatrizar.
  6. El aceite de oliva se utilizan en muchas zonas de España, con buen resultado. El aceite hipérico (hierba de San Juan) no se debe emplear por su toxicidad. 
  7. Recuerda que aunque las grietas sangren, no hay motivo para dejar la lactancia. Ten paciencia y en pocos días este pequeño problema habrá desaparecido.

Asesoramiento: Dr. Jesús Martín-Calama, pediatra y miembro del Comité de Lactancia de la AEP.

 

Raquel Burgos