Estrategias para que el bebé se agarre a un pezón plano o invertido

No impiden la lactancia

No facilitarán el agarre del bebé en los inicios de la lactancia pero con un poco de paciencia, podrás dar de mamar.

 

La forma y el tamaño del pezón varía de una mujer a otra. Suele ser eréctil, se contrae con el frío o la estimulación. Pero esta capacidad de salir hacia fuera está ausente o disminuida en los pezones planos. Los pezones invertidos se hunden hacia dentro en lugar de salir hacia fuera. 

Lo primero que tienes que saber es que los pezones planos o invertidos no contraindican la lactancia, aunque sí la dificultan, sobre todo en los inicios. Lo importante no es el aspecto del pezón ya que no juegan un gran papel en la lactancia. El bebé no succiona del pezón sino de la areola que presiona con la lengua para extraer la leche.  

Los pezones invertidos o planos en reposo no salen hacia fuera pero pueden hacerlo con la mano o por la succión del bebé. Su capacidad de estiramiento, es decir, de que el pezón “salga” cuando el bebé comienza a succionar va a determinar la capacidad de amamantar. Y todo depende del agarre pecho-boca que se consiga.

Estrategias para lograr un buen agarre

1. Lo primero es confiar en que superadas las primeras dificultades, podrás dar de mamar a tu hijo. La motivación es importante para alcanzar tus objetivos.

2. Pide ayuda a la matrona para que te ayude con la colocación del bebé y vigile que está efectivamente mamando. Tu caso requiere más asesoramiento. 

3. Estira el pezón con tus dedos antes de ofrecer el pecho, realizando una ligera presión para que salga hacia fuera.

4. Es importante que el bebé abra bien la boca para favorecer el agarre. El secreto está en que mame de casi toda la areola.

5. El uso de un sacaleches eléctrico o manual durante unos segundos justo antes de colocarle puede ser de utilidad. 

6. Las pezoneras también pueden ayudar y merecen probarse si no se logra amamantar de otra forma. 

Los ejercicios de Hoffman que consisten en el estiramiento del pezón con los dedos pulgar e índice durante el embarazo no se recomiendan. No han demostrado su eficacia y pueden provocar contracciones uterinas.

Asesoramiento: Dr. Jesús Martín-Calama, pediatra y miembro del Comité de Lactancia de la AEP.

 

Raquel Burgos