Cómo ser donante de leche materna

La mejor medicina para muchos recién nacidos

La leche materna es el alimento más preciado para un bebé. Y aún más para los prematuros y los que tienen problemas de salud. Si estás con la lactancia, los bancos de leche te dan la oportunidad de compartirla con ellos.

 

España es un país pionero en lo que a donaciones de órganos se refiere; algo que habla de la solidaridad de la gente y que nos hace sentirnos orgullosos. Pero además de nuestros órganos, nuestra médula y nuestra sangre hay algo más que podemos donar para ayudar a otros: la leche materna; un bien muy preciado que ayuda a muchos niños a salir adelante. Respondemos a las dudas más frecuentes sobre la donación de leche materna.

1. ¿Qué es un banco de leche?
 Es un centro especializado que apoya y promociona la lactancia materna y donde la leche donada por las madres se recibe, se procesa, se controla su calidad, se almacena y se distribuye a los niños que no puede recibirla de sus propias madres. Actualmente hay ocho bancos de leche materna en España: Extremadura, Barcelona, Aragón, Granada, Valencia, Madrid, Castilla y León y las Islas Baleares. Según la  Asociación Española de Bancos de Leche Humana (AEBLH), 1450 madres donaron más de 7000 litros de leche en 2015. Se beneficiaron de ella 1916 prematuros y neonatos de bajo paso en 35 hospitales.

2. ¿Quién puede donar leche?
En principio, puede donar cualquier mujer que esté dando de mamar a su hijo. Debe tratarse de una mujer sana, entendiendo como tal que se encuentre en un estado de salud bueno, que le permita someterse a la actividad “extra” de extraerse leche para donarla. Se descartan como donantes las mujeres que se encuentren en las siguientes situaciones: fumadoras, que tomen ciertas drogas o medicamentos sin control médico, que consuman alcohol, que padezcan enfermedades crónicas o infecciosas y que hayan practicado actividades de riesgo para contraer enfermedades de transmisión sexual.

3. ¿Qué pasos debo seguir para convertirme en donante?
Basta con dirigirse al servicio del banco de leche para realizar una entrevista y una analítica –serología para VIH, HTVL, hepatitis B y C, sífilis…– y para firmar un documento en el que la donante se declare sana y dé constancia de llevar unos hábitos de visa saludables. De esta forma, se corrobora el buen estado físico de la mujer y se descarta que sea portadora de, por ejemplo, el virus del sida o de la hepatitis. En la web de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana encontrarás los datos de cada banco. 

4. ¿Cuándo puedo comenzar la donación?
Como ya se ha comentado, toda mamá que amamante a su hijo satisfactoriamente puede ser donante. No obstante, para asegurarse de que la lactancia está bien establecida se mantiene un periodo mínimo de observación de 15-30 días tras el parto. A partir de entonces, ya se puede donar leche y seguir hasta que finalice el periodo de lactancia del propio hijo. No se admite como donante a una mujer  que se extraiga leche con la única finalidad de donarla; es un requisito fundamental que esté dando el pecho a su bebé. Y puede donar tanta leche como desee. Se prefieren las cantidades frecuentes y abundantes, pero también son útiles las donaciones únicas o de pequeñas cantidades.

5. ¿Cómo extraigo, conservo y transporto la leche?
Es importante que la leche no se contamine para que mantenga su calidad y pueda ser utilizada con seguridad. Por eso, antes de iniciar la extracción hay que lavarse las manos con agua y jabón, recogerse el pelo y colocarse una mascarilla o pañuelo que cubra la boca y la nariz.
 Para facilitar la salida de la leche, se recomienda realizar un suave masaje y sacudir el pecho antes de proceder a la extracción manual o con sacaleches. Cuanto más se vacía el pecho, mayor es la cantidad de leche que se produce. Por eso, es aconsejable incluir la extracción de leche para donar en la rutina diaria, pues así se consigue aumentar el volumen. Tras cada extracción, hay que limpiar los diferentes componentes del sacaleches con agua y jabón y esterilizarlos una vez al día.
El banco de leche facilita recipientes de cristal estériles para guardar la leche extraída y etiquetas para su identificación. Cada reciente irá debidamente identificado con una etiqueta, donde figurará el nombre de la donante y la fecha de la extracción.
Después debe congelarse inmediatamente a -20 ºC –congeladores de cuatro estrellas– y puede mantenerse en casa durante dos semanas como máximo, antes de ser entregada al banco de leche humana. También puede conservarse en la nevera (4 ºC) la leche fresca, pero solo un máximo de 24 horas.
No todos los bancos disponen de servicio de recogida domiciliaria, por lo que son las propias donantes quienes deber llevarla a los centros. Para su transporte, es fundamental que se respete la cadena del frío. Por eso es necesario contar con un buen recipiente aislante, mejor si es de cristal, y con acumuladores de frío para mantener la leche en las mejores condiciones. Se puede usar una nevera portátil, una caja de poliextireno expandido o una bolsa para congelados.

6. ¿Es segura la leche donada?
Segurísima. Además del riguroso proceso de selección de las mamás candidatas y de las normas de higiene establecidas para la extracción, conservación y transporte de la leche, el banco lleva a cabo un exhaustivo análisis y control de calidad de las donaciones que le llegan. A su entrada, se procede a su etiquetado, congelación y clasificación, dependiendo de los días transcurridos tras el parto y la edad gestacional del hijo. No todos los bancos realizan de igual forma el procesamiento de la leche: algunos optan por mezclar las procedentes de distintas donantes; mientras que otros prefieren administrar la leche de una sola mamá. Eso sí, siempre se pasteuriza para asegurar la eliminación de los posibles agentes infecciosos que pudiera contener.

 

Gema Martín