Cómo saber si el bebé ha mamado bastante

La gran preocupación de las mamás

¿Habrá mamado bastante? ¿Tendré leche suficiente para amamantarle bien? Esta es una de las preguntas que  más obsesionan a las madres cuando empiezan a dar el pecho. Tranquila, el bebé te mandará señales que te informarán. Además, la hipogalactia es muy infrecuente. 

 

Si el pecho fuera transparente, la mitad, por no decir la totalidad de las dudas se disiparían. Es el hecho de no poder comprobar “visualmente” la cantidad exacta que ha tomado el bebé, lo que crea la incertidumbre. Pero hay signos que te informarán igualmente. 

Obsérvale

Observando a tu bebé hallarás la respuesta. Si tras la toma notas que se queda tranquilo durante un rato, tiene los ojos brillantes, un buen tono de piel y un aspecto vivaz, moja el pañal unas 5 a 7 veces al día, tu hijo está más que satisfecho y su alimentación ha sido correcta.

No te obsesiones con el peso

Ni se te ocurra ir a la farmacia todas las semanas para comprobar si engorda según los parámetros. El que tiene que valorar si su curva de peso es adecuada es el pediatra. Desde abril de 2006, la OMS facilitó los percentiles de los bebés criados al pecho que crecen de forma lenta pero equilibrada. Los bebés que toman biberón crecen más de prisa pero pasados los 6 meses, su desarrollo se estabiliza y los bebés criados con leche materna los alcanzan.

Para que te hagas una idea, las ganancias ponderales aproximadas deberían ser: 20 gramos al día durante las 6 primeras semanas; 100-200 g semanales hasta los 4 meses; 80-150 g de los 4 a los 6 meses, y 40-80 g de los 6 a los 12 meses. Pero recuerda, son estimaciones. El hecho de que una semana, o incluso un mes, tu bebé no haya ganado estos gramos esperados no es motivo de alarma. Será el pediatra el que lo valore en su conjunto.

¿Por qué esta inquietud?

El temor a que el bebé no ha tomado suficiente leche y se queda con hambre es muy común. A la lógica inseguridad de los inicios, se suma el hecho de que las sensaciones al dar de mamar y el comportamiento del bebé van evolucionando. Las madres suelen echar de menos el hormigueo y la sensación de plenitud que sentían al principio cuando les subía la leche. A ello se suma que las tomas duran menos, pero el motivo puede ser simplemente que tu pequeño mama cada vez con mayor eficacia y extrae más cantidad de leche en cada succión.

La hipogalactia o falta de leche es uno de los argumentos a los que más se alude para acudir a los biberones de fórmula que, poco a poco, conducirán al desinterés del bebé por el alimento materno. Sin embargo, la verdadera hipogalactia únicamente sucede los primeros días tras el parto y en raras ocasiones –sólo un 5% de las mujeres la sufren–, debido a un mal funcionamiento de la glándula mamaria o a un déficit hormonal.