7 preguntas sobre tu dieta mientras das de mamar

Los alimentos que no deben faltar

Ahora que le alimentas con tu leche, la salud de tu bebé depende tanto de ti como durante los nueves meses del embarazo. Cuida tu alimentación a conciencia, como lo hiciste durante la gestación y confía en la calidad de tu leche. Es lo mejor que le puedes ofrecer.

 

1. ¿Si como más, tendré más leche?

En los países industrializados como el nuestro, la alimentación de la madre apenas influye en la composición ni en la producción de leche por lo que la cantidad de leche no aumenta consumiendo más energía ni disminuye reduciendo las calorías.

2. ¿Cuántas calorías extras debo tomar mientras doy el pecho?
Sería recomendable que siguieras un menú nutritivo y equilibrado que te aporte unas 2.500 kcal, es decir, unas 300-500 calorías adicionales a la dieta normal. Estas deben estar repartidas en un 50 por ciento de carbohidratos, un 35 por ciento de grasas y un 15 por ciento de proteínas.

3. ¿Debo eliminar de mi dieta ciertos alimentos?
En principio, no. Los alimentos como el ajo, los espárragos o la cebolla pueden cambiar el sabor de la leche pero deberías consumirlos en elevadas cantidades e, incluso, así, es posible que a tu hijo le guste. Solo si notas que te rechaza el pecho, deberás evitarlos.

4. ¿Hay que beber más líquido?
Bebe líquidos pero no de forma excesiva. Con que calmes tu sed –más intensa durante y al final de la toma–, será suficiente. De hecho, más de 10 vasos diarios se relacionan con una bajada en la producción láctea.

5. ¿Conviene tomar más productos lácteos?
Sin duda. Mientras amamantas deberás obtener de la dieta entre 1500 y 1700 mg/día de calcio. De ello depende la salud de ambos, pues algunos estudios han demostrado que su déficit implica menos cantidad en la leche materna y mayor descalcificación de tus huesos, que notarás a largo plazo. Por ello, consume quesos frescos, yogures y leche. Si la de vaca no te sienta bien, prueba con leche vegetal, como la de almendras.

6. ¿Tengo que tomar suplementos?
Te vendrá bien una ayuda de hierro, especialmente si al final del embarazo ya sufrías anemia, y un aporte extra de 200 mg de yodo diarios, aún a pesar de que condimentes tus comidas con sal yodada. De esta manera, te asegurarás de que tu hijo reciba un aporte adecuado para evitar el daño cerebral por déficit de hormonas tiroideas. En cuanto al calcio, no necesitas un suplemento farmacológico; con que consumas de 2 a 4 raciones de productos lácteos al día es suficiente. Si eres alérgica o no lo toleras bien, hazte con alimentos ricos en este mineral como frutos secos, verduras de hoja verde, pescaditos con espinas… Consulta con tu médico la necesidad de tomar cualquier suplemento.

7. ¿Qué sustancias debo evitar del todo?
El tabaco, el alcohol y la cafeína. La nicotina y otras sustancias tóxicas contenidas en el cigarrillo pasan a la leche y se relaciona con escaso aumento de peso, mayor frecuencia de cólicos… Además, la exposición pasiva al humo del tabaco conlleva mayor riesgo de muerte súbita del bebé y de infecciones respiratorias. Si no puedes dejar el hábito, reduce el número de cigarrillos, y evita fumar justo antes de la toma. En cuanto al alcohol, alcanza la misma concentración en tu sangre que en la leche, y tu bebé estará más irritable y con menos apetito. Sin embargo, pequeñas cantidades de alcohol ocasionales –una cerveza o una media copa de vino– no afectan al niño; pero si las tomas, hazlo inmediatamente después de amamantar. Y de igual modo, la cafeína tendrá su efecto excitante sobre el sistema nervioso de tu bebé. También debes tener precauciones con las medicinas, lavar los alimentos con cuidado para eliminar pesticidas y restos de abono y por supuesto no probar ninguna droga.

 

Maite Izquierdo