Un campamento en la ciudad
Para después del cole
Con la llegada del fin de curso muchos padres se enfrentan a la misma pregunta: ¿qué hacemos con los niños hasta que tengamos vacaciones? Los campamentos urbanos, organizados por colegios, ayuntamientos, parques de ocio y ludotecas entre otros, se han convertido en una alternativa eficaz a las tradicionales colonias de verano.

Sumario
¿Cuál elijo?
Un campamento es una oportunidad única para aprender a convivir con otros, a respetarlos, a compartir, a ayudarse y trabajar en equipo de una forma natural y muy entretenida. Deben enseñar jugando, organizando actividades que permita a los niños reforzar conceptos adquiridos durante el curso, pero siempre de una forma lúdica.
A esta diversión continua contribuye también el carácter dinámico de las actividades, muchas preparadas sobre la marcha, y el hecho de que en muchos de estos juegos, especialmente en los colectivos, participen niños de distintas edades, lo que ayuda a los mayores a sentirse más motivados.
No te olvides
Cuando reserves plaza en un campamento urbano para tu hijo, no dejes de tener en cuenta estos aspectos:
- Sus gustos y preferencias. Si acaba matriculado en un campamento que le desagrade lo percibirá como un castigo y no como una oportunidad para pasarlo bien.
- El programa de actividades que van a desarrollar. Es muy positivo que se realicen actividades fuera del recinto habitual del campamento como visitas a la ciudad, al campo, a un museo…
- Visita las instalaciones del centro y a las personas que va a hacerse cargo de los niños. Interésate por el número de pequeños que habrá en cada grupo. Para trabajar bien con niños de 3 o 4 años, no debería haber más de 8 pequeños por grupo. A partir de los 6 o 7 años, puede ampliarse a 14. Si los grupos son mayores, habrá más de un monitor.
- Prepara a tu hijo explicándole lo que va a hacer y convéncele de que acuda al campamento sin teléfono móvil, videojuegos o aparatos electrónicos con los que podría distraerse y aislarse del resto del grupo y no disfrutar de este vivencia única.
Laura Jiménez
