Trucos para que le guste la fruta

Fortalecerá sus defensas

Es la principal fuente de vitamina C de su dieta, la que protege su piel y fortalece sus defensas, pero no le gusta. ¿Has probado estos trucos?

 

La fruta es ácida, sobre todo si no se escoge bien madura; está más fría que los alimentos a los que le has acostumbrado, y además se toma cruda, con lo cual la textura es también nueva para él. Por éstas y otras razones, a muchos bebés y niños pequeños les cuesta aceptarla como parte de su alimentación.

Las 4 reglas de oro
• Elige piezas maduras. Al madurar, los azúcares que contiene resultan más fáciles de digerir y el sabor es menos ácido. Es mejor acostumbrarle a tomar las variedades propias de cada estación, que suelen estar en su punto óptimo de maduración y han sido cultivadas con menos productos químicos. Recuerda también que una fruta madura se digiere mejor que una verde.
• Dásela a temperatura ambiente. Para ello, es imprescindible guardarla fuera del frigorífico, o sacarla cada mañana, para que a la hora de merendar esté a la temperatura idónea. Si se te ha olvidado, puedes templar la papilla o la pieza de fruta entera sumergiéndola en agua caliente. De este modo apenas perderá vitaminas.
• Pónselo fácil. La mejor manera de digerir bien la fruta es masticarla a conciencia; si aún no es capaz de hacerlo, tritúrala o cháfala con el tenedor. Hazlo inmediatamente antes de dársela, para reducir al mínimo la pérdida de vitamina C.

Y dos trucos
Si los trucos anteriores no funcionaron y te parece que la papilla está algo ácida, hay dos maneras de “endulzarla” sin añadir azúcar, miel, ni leche condensada –no lo hagas o nunca se acostumbrará a su sabor natural, que es de lo que se trata–:
• Prepara una compota de manzana y pera en el microondas: pela la fruta, trocéala, y ponla en un recipiente tapado, a temperatura máxima durante diez minutos. Tritúrala y utiliza unas cucharaditas de ella para endulzar la papilla. La compota que te haya sobrado se conserva bien en un tarro de cristal en el frigorífico. Una alternativa fácil a la compota son los tarritos.
• Añade media zanahoria cocida cuando tritures la fruta. Le da un sabor dulce y una textura suave muy agradable.

Déjale que coma lo que quiera, aunque sea muy poco, y continúa ofreciéndole la cantidad de siempre aunque la rechace. Tal vez te lleves una sorpresa el día que puedas dársela troceada: a muchos niños les gusta más así.

 

Maite Izquierdo