Sí o no a los estimulantes del apetito para niños

¿Hay que abrirle el apetito si no quiere comer?

De repente, tu hijo se niega a comer. No tiene apetito y lo deja todo en el plato o come muy poquito. Pasan los días  y te preocupas. La conveniencia de darle un estimulante del apetito depende de varios factores. 

 
niña no quiere comer

Los baches en el apetito del niño son frecuentes a lo largo de la infancia. Al margen de las etapas de falta de apetito asociadas al desarrollo del bebé, el motivo más frecuente es una enfermedad. La inapetencia del niño dura el tiempo que tarda en curarse y a lo pocos días, vuelve a comer como lo hacía antes. "Sólo debemos preocuparnos si existe una falta de apetito que se prolonga en el tiempo, afectando la curva de peso y talla del niño" aclara el pediatra, Dr García-Salas. 

¿Le damos un estimulante del apetito?

En opinión del Dr García-Salas, lo importante es solucionar el problema que le causa la inapetencia. "No sirve de nada dar estimulantes del apetito a un bebé con anemia por falta de hierro. Hasta que no se repongan sus depósitos de hierro, el niño comerá mal". Los estimulantes del apetito se pueden dar ocasionalmente y durante poco tiempo, el que dura la convalecencia. No deben utilizarse de forma continuada para evitar que el niño se acostumbre a ellos. "Mientras se toman, suelen funcionar pero al dejar de darlos, si no hemos solucionado el problema de base, el niño volverá a comer mal" afirma el pediatra.

Los tipos de estimulantes del apetito

Existen dos tipos de medicamentos que estimulan el apetito:

- Los homeopáticos. Contienen jalea real y própolis. Son muy utilizados, útiles e inofensivos.

- Los antihistamínicos como el Dinamogen. En su composición contienen ciproheptadina. Se ha comprobado que, además de provocar sueño, estimulan el apetito en los niños."Se deben mantener pocos días, dándolos por la noche para evitar la somnolencia" aconseja el Dr. García Salas.

Mejor que los estimulantes del apetito, las buenas costumbres en el comer

"No hay niño mal comedor crónico. Lo normal es que le hayamos consentido a la hora de comer y se comporta como le hemos educado" afirma el pediatra. Estas son las normas que deberían aplicarse:

1. El momento de comer no debe durar más de 20 minutos.

2. Si no quiere comer, se le retira el plato con una sonrisa, sin mostrar estrés ni preocupación. No se le da nada más hasta la siguiente toma.

3. Cuando llegue la hora de la siguiente comida, se actúa de la misma manera. 

"Si somos constantes y no damos nada entre tomas, el niño cambia de actitud frente a la comida en cuestión de días" asegura el Dr. García-Salas.

Los errores más frecuentes

A menudo nos dejamos llevar por la preocupación y en vez de respetar el apetito del niño, intentamos conseguir que coma con artimañas contraproducentes que suelen terminar en la adquisición de malos hábitos.

- No debemos entretener al niño mientras come.

- No debemos distraerle con la televisión ni meterle la cuchara en la boca aprovechando que está con la atención en otra parte.

- Tampoco es adecuado prometerle regalos y otras ventajas si come bien.

- Otra de las estrategias equivocadas es prepararle varios menús por si acaso lo que hemos preparado no le gusta.

Caer en estos errores nos llevará a luchar día tras día con un niño caprichoso, manipulador y mal comedor.

Asesoramiento: Dr García-Salas, pediatra.

 

Magda Campos




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