Plato único y equilibrado

¿Comerá bien si le doy un sólo plato? Por supuesto, si cuidas lo que pones en él: un pequeño resumen de los alimentos que tu hijo necesita para crecer sano.

 
plato único

Para que el plato único sea equilibrado, todos los grupos alimenticios deben estar representados:

Arroz, pasta o patatas deberían ocupar el lugar principal y un espacio mayor en el plato, pues aportan lo que tu hijo más necesita: energía.

Verduras, que pueden mezclarse con los alimentos del grupo anterior –pasta con espinacas, patatas con brécol, arroz con verduritas– o también servirse en un pequeño cuenco sobre el plato, en puré o en trocitos muy pequeños, hervidas y aliñadas con aceite o salteadas en la sartén.

Carne, pescado, huevo, legumbres, en pequeña cantidad. Por ejemplo, puedes mezclar taquitos de pollo con la verdura salteada o con el arroz; o desmenuzar pescado a la plancha y ponerlo en un cuenco pequeño sobre el plato, para que lo coma con los dedos o el tenedor. No te olvides de las legumbres, una buena fuente de proteínas que son tan completas como las de la carne, el pescado o el huevo cuando, en un plato único, se mezclan con las del arroz o la pasta.

Una buena costumbre a la hora de preparar un plato único es dar importancia al color: el resultado siempre es más atractivo a la vista de todos, y más aún para los niños. Pero además suele ser sinónimo de alimentación equilibrada: a mayor variedad de colores, mayor variedad, también, de vitaminas y minerales. Recuerda que los expertos recomiendan tomar diariamente dos raciones de fruta y tres de verdura: aprovecha para “pintar” sus comidas con estos alimentos.

Y de postre
Fruta o yogur serán el postre ideal. Si has puesto ensalada en el plato principal, opta por el yogur. Si le ofreciste verduras hervidas, el postre debe ser fruta fresca, o macedonia revuelta con yogur o queso.