Menú semanal para un niño con sobrepeso

Recuperar un peso normal con una buena alimentación

La obesidad infantil es un problema que compromete la salud presente y futura del niño y su bienestar psicológico. Se puede evitar adoptando buenas costumbres en la mesa. Este menú semanal te servirá de base para corregir los errores.

 

La obesidad es una pandemia que se propaga por todo el mundo. Afecta a grandes y pequeños y las estadísticas de entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) no paran de lanzar mensajes alarmantes sobre sus consecuencias. En España, entre el 15 y el 18 % de los niños lo son y probablemente lo serán en edad adulta.

La obesidad infantil se diagnostica en función de la colocación de los valores de talla y peso en las curvas de crecimiento. Percentiles entre 85 y 97 en peso con una talla normal indican sobrepeso. Por encima de este valor, el niño es obeso. Raramente tiene un origen hereditario aunque se ha demostrado que el riesgo de padecerla se multiplica por cuatro cuando un progenitor lo es y por ocho cuando ambos lo son porque encuentra su origen en las costumbres familiares.

Tanto la obesidad como el sobrepeso no se corrigen por sí sólos sino haciendo los cambios necesarios en la mesa y fuera de ella. Es un problema serio que no solamente afecta a la salud del niño –entre otros trastornos, el riesgo de diabetes infantil se multiplica por nueve- sino su bienestar psicológico y su relación con los demás.  Debería estar en manos de un especialista. El sobrepeso es más fácil de corregir con un cambio de costumbres. Añadir actividad física en su agenda diaria y hacer ajustes en la dieta como eliminar las bebidas y alimentos azucarados y las grasas y evitar el picoteo suelen ser suficientes para, poco a poco, recuperar la normalidad en su peso. Te ofrecemos un menú para los 7 días de la semana que responde a estos criterios. Apúntate a una dieta sana los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos.  

Recomendaciones generales antes de empezar

La constancia es la clave del éxito de este menú. Los resultados llegarán, poco a poco sin que el niño pase hambre y estando perfectamente alimentado. Recuerda estos consejos generales:

  •  Elimina de su dieta las bollerías industriales y los platos preparados como pizza, platos en salsas o gratinados. Contienen mucha grasa y demasiada sal.
  • Ajusta las cantidades. Las raciones de un niño tienen que ser menores que las de un adulto. Por norma, no le permitas repetir.
  •  Procura cocinar de forma sencilla con platos hechos a la plancha, al horno, al microondas o al vapor.
  •  Olvídate de los fritos, los embutidos y los dulces.
  •  Usa aceite de oliva para cocinar y aliñar los platos, siempre en poca cantidad.
  •  Compra leche semidesnatada y yogures y queso bajos en grasa.
  •  Los cereales para el desayuno de los niños contienen mucho azúcar. Una pequeña loncha de pan integral es más sana y nutritiva.
  •  No te olvides de los platos de cuchara pero elimina de su preparación el chorizo o el tocino.
  •  Las bebidas azucaradas y las chuches, sólo en momentos muy especiales como las fiestas.
  •  Acostumbra a tu hijo a beber sólo agua y suficientemente. El agua ayuda a saciar las ganas de comer.
  • Si le encanta el chocolate, permíteselo mientras sea negro.
  • En verano, ofrécele polos hechos en casa mejor que helados en la calle.
 

Victoria Gómez




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