Las golosinas en la dieta del niño

Chucherías bajo control

Las atractivas formas y los vivos colores de las gominolas atraen a los más pequeños, pero tenéis que enseñarle a controlar su consumo.

 
Niña con chuches

Tienen mil y una formas, vivos colores y una sabor inigualable; poseen todo el azúcar que el niño necesita para saltar de un lado a otro. De ahí que las gominolas sean un pequeño manjar para nuestros hijos. Ya en tu útero, el líquido amniótico es dulce, y lo mismo ocurre con el primer alimento que ingiere, la leche materna.

¿Por qué le gustan tanto las gominolas?

Sus necesidades nutricionales y su desgaste calórico son mayores que los de un adulto, y las chuches son una inyección de energía rápida para su cerebro. Por eso los niños parecen necesitar más azúcar en su alimentación que los mayores y querer dulces a todas horas.

Con control

No prohíbas el consumo de golosinas a tu pequeño, pero sí limítalo a ocasiones esporádicas, como celebraciones, para que asocie su consumo a cosas positivas. La elevada cantidad de calorías que aportan y el daño que causa a su dentadura son razones suficientes para que sigas estos consejos:

  • Predica con el ejemplo. Si no quieres que tu niño coma muchas chucherías, que no te vea hacerlo a ti.
  • Pacta con él y resérvalas para días u ocasiones especiales, como su cumpleaños o las tardes de los domingos.
  • No se lo ofrezcas como premio ni le castigues sin ellas cuando haga algo más. Recurre a otros refuerzos, como los juguetes o el tiempo libre.
  • Dáselas lejos de las comidas para que no le quiten el hambre o después del postre.
  • Elige aquellas golosinas en las puedas leer su composición e información nutricional y evita los colorantes azoicos (E-104, 110, 122, 124 y 131) y en especial la tartracina (E-120), el más perjudicial y que dota a las chuches de un color naranja.
  • Enséñale que siempre debe lavarse los dientes después de comer una golosina, especialmente si son blandas ya que se pegan a los dientes.

'Chuches' caseras

Las golosinas tienen menos efectos perjudiciales si eliminas de su composición los conservantes y colorantes. Puedes hacerlo si las fabricas en casa.

Prepara gelatina de diferentes sabores con moldes divertidos y cúbrelas con una fina capa de azúcar; hornea un bizcocho y decóralo con frutas; baña trocitos de fruta en chocolate o compra maíz y prepara palomitas caseras. En nuestro Buscador de recetas encontrarás muchas más ideas ideas de postres sanos y nutritivos.

Asesoramiento: Marta González Caballero, especialista en nutrición infantil.

 

Laura Jiménez