Grasas sanas para los niños

Necesarias para crecer

Las grasas hacen que los alimentos sepan mejor y, además, tu hijo las necesita para lograr un desarrollo correcto. Por tanto, más que temerlas, lo que has de hacer es elegirlas bien.

 
pescado

Hasta los 3 años, las grasas deben representar entre un 35 y un 40 por ciento del total de calorías de su dieta diaria. Después, no debe contener más de un 30 por ciento. Para lograrlo, sigue estos consejos para una correcta alimentación:

- La leche, entera. Las grasas cumplen una función fundamental: permitirnos absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) que necesitamos. Estas vitaminas están presentes en la leche materna o en la del biberón. Pero tu hijo las precisa también más tarde. Cuando comiences a darle leche de vaca sin modificar, deberás elegir leche entera. Sólo a partir de los 3 años podrás sustituir los lácteos enteros por los semidesnatados. 

- Aceite de oliva en su puré. Es rico en ácidos grasos monoinsaturados, que protegen de las enfermedades cardiovasculares y son muy beneficiosos para la salud. Si se consume crudo, además, pueden aprovecharse del aceite de oliva las vitaminas y sustancias antioxidantes. Cuando prepares el puré de tu bebé, añade el aceite una vez cocidas las verduras, justo antes de triturarlas.

- El pescado, muy importante. Especialmente si es azul, es prácticamente la única fuente de ácidos grasos esenciales, llamados así porque nuestro cuerpo es incapaz de elaborarlos y necesita obtenerlos de los alimentos. Además de proteger de las enfermedades cardiovasculares, desempeñan un importante papel en el crecimiento y desarrollo de los tejidos neuronales, concretamente, de las neuronas implicadas en el aprendizaje y la agudeza visual. A partir del año o antes, si así te lo indica el pediatra, podrás introducir el blanco; el azul, más difícil de digerir, deberá esperar hasta los 2 años.

 

Maite Izquierdo