Pechos hinchados por retención de leche

Cómo solucionar la congestión mamaria

Notas que tus pechos están llenos de leche y no puedes con el dolor que te produce. ¿Qué hacer para aliviarte? Sigue los consejos de un experto en lactancia materna.

 
dar de mamar

Se denomina ingurgitación mamaria, y se produce cuando la leche se acumula en los alvéolos y estos al distenderse, comprimen el tejido circundante provocando tensión y dolor. Se debe al aumento de la vascularización de la zona –una reacción fisiológica a los 2-4 días del parto– y a la acumulación de la leche. La madre siente tensión, dolor, enrojecimiento y calor en las mamas. Al distenderse la areola, el pezón suele estar aplanado. 

La ingurgitación típica del posparto provoca molestias y dificulta el agarre del bebé a un pecho que está tenso y dolorido; esto da lugar a que el bebé no vacíe correctamente el pecho, lo que a su vez produce más dolor y retención. En consecuencia, se forma un círculo difícil de romper si no consigues aumentar el número de tomas y el vaciado del pecho. Y es importante que lo soluciones lo antes posible. La retención podría terminar con  grietas aún más dolorosas e incluso en una mastitis.

Cómo tratar la ingurgitación mamaria

1. Si tu bebé no vacía el pecho, hazlo tú con la ayuda de un extractor de leche.

2. Para aliviar las molestias, puedes aplicarte compresas frías tras la toma –el frío tiene un efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio–, y calor seco o darte una ducha templada antes de ofrecerle el pecho para favorecer la salida de la leche. 

3. Algunas mujeres encuentran alivio aplicando calor con un secador de pelo o con una pequeña manta eléctrica porque les ayuda a vaciar el pecho. 

4. Las hojas de col también pueden disminuir las molestias en pocas horas, sobre todo cuando se aplican estando frías. 

5. Para algunas mujeres, lo que mejor les funciona es alternar el calor y el frío, dándose masajes en el pecho hasta que se ablanden las zonas más endurecidas. 

6. Durante la toma, es aconsejable realizar una presión con los dedos sobre esos puntos endurecidos –como si quisieras deshacerlos–.

7. En caso de dolor insistente y prolongado, consulta con tu médico la posibilidad de tomar algún analgésico o antiinflamatorio para reducir las molestias.

Asesoramiento: Dr. Jesús Martín-Calama, pediatra y miembro del Comité de Lactancia de la AEP.

 

Raquel Burgos




Elige y compra en Amazon